Francisco Ortiz Bello
En la reunión de la Mesa de Seguridad y Construcción de la Paz del pasado martes 18 de abril, en esta frontera, presidida por la gobernadora del estado María Eugenia Campos Galván, salió a relucir el tema de los migrantes, convertido ya en auténtica y verdadera crisis social, humanitaria y jurídica en esta frontera, la voz de la jefa del ejecutivo estatal tronó contundente: “Le pido al gobierno federal: ¡Detengan el flujo migratorio ya!”, exigió la gobernadora y destacó la necesidad de establecer una política migratoria, porque solo así podrán actuar de manera coordinada los tres órdenes de gobierno y la sociedad civil, en un mismo sentido para resolver de fondo la problemática que se agrava y puede generar otra tragedia o estallido social.
En un comunicado oficial, el gobierno estatal destacó: “La titular del Ejecutivo indicó que, pese a que, desde hace meses, cuando llegaron los primeros grupos de migrantes a Juárez, se solicitó a la federación que controlara el flujo migratorio desde la frontera sur del país y que expusiera puntualmente la política migratoria para una coordinación entre los tres órdenes de gobierno, todavía no lo hace.”
“Y mientras las autoridades federales exhiben esta pasividad e insensibilidad que tiene pasmados particularmente a los juarenses, a diario siguen llegando más y más personas. Hasta hoy, las organizaciones civiles y religiosas que han atendido y acompañado a los migrantes en su peregrinar, calculan que hay cerca de 35 mil personas varadas en Juárez, esperando poder cruzar hacia los Estados Unidos”, enfatizó la gobernadora del estado.
“Y mientras las autoridades federales exhiben esta pasividad e insensibilidad que tiene pasmados particularmente a los juarenses, a diario siguen llegando más y más personas. Hasta hoy, las organizaciones civiles y religiosas que han atendido y acompañado a los migrantes en su peregrinar, calculan que hay cerca de 35 mil personas varadas en Juárez, esperando poder cruzar hacia los Estados Unidos”, enfatizó.
La gobernadora Maru Campos añadió: “Ante la gravedad del fenómeno migrante, con miles de personas desesperadas, sin recursos para sus necesidades más elementales, de salud, un techo para resguardarse, búsqueda de alimentación y un vaso de agua, lanzamos esta exigencia al Gobierno Federal, para que atienda su responsabilidad y fije de una vez por todas las directrices de la política migratoria”.
En efecto, como lo aseguró Maru Campos y le molestó tanto al presidente López Obrador, las estimaciones más conservadoras hablan de más de 35 mil migrantes en nuestra ciudad, y cada juarense puede testimoniar que se les ve por todos lados, a todas horas y en grupos grandes.
La respuesta del gobierno federal, tanto en lo local como en lo nacional, no podía ser más desafortunada, infundada, ilógica e incongruente, tan solo pretenden descalificar el tema y los actores que han intervenido, atribuyéndoles supuestos intereses electorales o bien, temas partidistas. El delegado presidencial en Chihuahua, Juan Carlos Loera, hasta amenazó con salirse de la mesa de seguridad estatal. Como si tanta falta hiciera su presencia.
El presidente López Obrador, a pregunta expresa de un reportero durante su mañanera, respondió al día siguiente a la gobernadora Maru Campos, solo evadiendo responsabilidades y el tema en sí: “Sí, estamos trabajando, atendiendo a los migrantes, pero también aquí es pertinente aclarar. Es como el caso del senador de Veracruz. Con todo respeto, la señora gobernadora está haciendo politiquería, porque también tiene aspiraciones, es también de los precandidatos a la Presidencia, que ya son como 100, ¿eh? Los del bloque conservador. Ojalá y no se vayan a rasguñar mucho. Pero ya son bastantes. Entonces, por eso este tipo de declaraciones, o sea, para contextualizar. Y nosotros estamos atendiendo a los migrantes y lo vamos a seguir haciendo.”
Siempre que se le hace una pregunta incómoda al presidente, no la responde de fondo y utiliza la misma estrategia de ligar el tema a cuestiones partidistas, electorales o bien, de sus “enemigos acérrimos” los conservadores y neoliberales, o recurre a Loret de Mola como su antagónico favorito.
Lo que ha hecho mucho ruido a nivel internacional incluso, es la cifra que manejó la gobernadora sobre el número de migrantes extranjeros asentados en esta frontera, 35 mil, y es lo que los defensores de la 4T y Morena han pretendido desacreditar sin éxito alguno, porque carecen por completo de elementos documentales o muestrales para probar sus descalificaciones.
Lo primero que hay que decir es que, esa cifra, la de migrantes en Juárez, ciertamente es una estimación obtenida de diversas fuentes, y es una estimación porque ni siquiera en eso ha cumplido su obligación el gobierno federal, que, de acuerdo con sus atribuciones y obligaciones constitucionales es el encargado absoluto de la política migratoria en México, por tanto, debería contar con un censo verídico y real del número de migrantes extranjeros en nuestro país, al menos un censo. Pero no, no lo hay. Ni siquiera eso han podido hacer.
De acuerdo con cifras de la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras de los Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) solo durante el mes de marzo de 2023 recibieron en promedio 1 mil 300 migrantes por día (https://tinyurl.com/2a2bn4r5), es decir, 40 mil 300 en ese mes, considerando que solo cruzan a EU una cuarta parte de los que están en territorio juarense, y que son retornados más de 90 por ciento ¿Es descabellado o irracional creer que hay 35 mil migrantes en Juárez? No, no lo es. Es una realidad.
Sin embargo, a diferencia de México, son varias instancias en EU que sí hacen la tarea y documentan todo, y es a partir de esas estadísticas históricas y actuales que se puede realizar una estimación bastante aproximada a la realidad para nuestra ciudad. Es una verdadera lástima que, en México, no exista nada parecido.
Por ejemplo, en el sitio web EPTX City of El Paso (https://tinyurl.com/2mz8hrf3) se pueden obtener toda clase de cifras y estadísticas acerca del flujo de migrantes indocumentados que reciben en esa ciudad, así como del costo que representa para el condado su atención, a la fecha, poco más de 11 millones de dólares, costo que es considerado en el presupuesto anual del condado.
O bien, en ese mismo sitio, en su sección de preguntas frecuentes, en donde podemos encontrar respuestas concretas, confirmadas, comprobadas y oficiales a un montón de preguntas.
Por ejemplo, pregunta: ¿Cuándo comenzó la oleada actual? Respuesta: “La crisis migratoria ha estado en curso desde 2018. Las grandes oleadas de migrantes que llegaron a El Paso comenzaron en abril de 2022 y nuevamente a finales de agosto de 2022. La ola actual de migrantes que comenzó en diciembre de 2022 es la más grande que hemos experimentado. La cantidad de personas entregadas a la ciudad de El Paso y organizaciones no gubernamentales locales (ONG, es decir, agencias humanitarias) ha aumentado de aproximadamente 250 por día a principios de agosto, más de 1,000 por día durante septiembre, a 2,000 por día en diciembre de 2022 El número fluctúa diariamente.”
O esta otra: ¿De dónde vienen estos individuos y unidades familiares? Respuesta: Hoy llegan migrantes de Venezuela, Ecuador, El Salvador, Haití, Nicaragua y Cuba. La Patrulla de Aduanas y Fronteras (CBP, por sus siglas en inglés) encuentra/detiene a los migrantes y los procesa antes de liberarlos en la ciudad de El Paso.
Sin embargo, los grupos afines a la 4T y a Morena pretenden hacer una defensa ciega y a ultranza del supuesto derecho universal a la migración, asentado en diversos acuerdos y tratados internacionales, desvirtuando así la ineludible responsabilidad que recae sobre el gobierno federal y, al mismo tiempo, intentado culpar a gobiernos locales sobre tal situación. Eso no es así, de ninguna manera.
Los tratados internacionales sí les dan derechos a los migrantes, es verdad, pero también les dan obligaciones (https://www.iom.int/), y de las más sobresalientes está la de respetar la Ley del país que los acoge, de notificar su presencia y la de solicitar una regularización jurídica de su estatus, no perdamos de vista eso.
Si las autoridades federales no atienden su exclusiva responsabilidad en el tema migratorio, no estamos lejos de que ocurra otra tragedia igual o mayor que la de la estancia migratoria en Juárez, y no habrá más culpables que quienes hoy voltean para otro lado y evaden su responsabilidad, el gobierno federal.
Francisco Ortiz Bello








