Actualmente 25 de cada 100 jóvenes usuarios de internet ha sido víctima del ciberacoso y el ciberbullying, según lo ha afirmado el propio INEGI y las denuncias expuestas a nivel nacional e internacional por ‘The Social Intelligence Unit’.
La propuesta incluye ampliar no solo la sanción derivada de la traición a la confianza y la alevosía sino también la deslealtad, violando la fe o seguridad que expresamente había prometido el victimario a su víctima o la que debía prometerse por sus relaciones de parentesco, gratitud, amistad o cualquiera otra que inspire confianza.
El grado de culpabilidad estará determinado por el juicio de reproche según el sentenciado haya tenido bajo las circunstancias y características del hecho, y ésta será determinada por las costumbres, las condiciones sociales y culturales, así como los vínculos de parentesco, amistad o relación que guarde con la víctima u ofendido.
La actual sanción es de seis meses a cuatro años de prisión y de cien a doscientos días de multa, y la propuesta busca que se aumente en dos terceras partes cuando el delito se cometa en contra de una persona menor de dieciséis años o que no tenga la capacidad de comprender el significado del hecho o que por cualquier causa no pueda resistirlo, aun y cuando mediare su consentimiento.
También se aumentará en la misma proporción cuando exista una relación entre la parte activa del delito y la pasiva, que sea consanguínea, sentimental, socioafectiva o de subordinación.








