Entre el aviso y la amenaza, Rusia ha insistido este miércoles en la posibilidad de una escalada en la guerra en Ucrania. El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, ha citado los riesgos de que “un tercer país” sea arrastrado al conflicto. Lo ha hecho cuando respondía en Arabia Saudí sobre los planes de Estados Unidos para proporcionar a Kiev sistemas de proyectiles avanzados que puedan atacar con precisión objetivos rusos.
Con las tropas de Rusia avanzando en la región de Lugansk, un negociador de este país ha manifestado que en julio podría votarse la adhesión de esa región, Donetsk y Jersón a Rusia. Sería un paso hacia la división territorial de Ucrania.








