“Quiero expresar mi más profundo pésame a familiares
de migrantes mexicanos, guatemaltecos, hondureños, que murieron ayer asfixiados en un tráiler. Una tremenda desgracia”.
Así lo dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador ante el hallazgo ocurrido en San Antonio, Texas, sobre el cual informó que hasta el momento se trata de 50 personas fallecidas, 22 de las cuales son mexicanas, siete guatemaltecas, dos hondureñas y 19 aún sin información sobre su nacionalidad.
Ratificó que desde ayer se encuentra en el sitio el cónsul general, Rubén Minutti Zanatta, así como servidores públicos del Instituto Nacional de Migración (INM), y añadió que el gobierno federal apoyará a familiares de las víctimas con el traslado de cuerpos y emprenderá la investigación correspondiente en su ámbito de competencia.
El primer mandatario afirmó que estos hechos lamentables tienen que ver con la situación de pobreza y desesperación de hermanos centroamericanos y mexicanos.
“Suceden porque también hay tráfico de personas y falta de controles, en este caso, en la frontera de México con Estados Unidos y al interior de Estados Unidos.”








