UNNA fue instaurada para responder a la necesidad que había en ese momento de atender a las y los pequeños que no contaban con la atención integral necesaria en sus familias o que padecían algún tipo de violencia, con personal especializado integrado por psicólogas y abogadas, se encuentra localizada en la Comisaría DARE, en las avenidas Mirador y Ramírez Calderón, donde el equipo de labores multidisciplinarias trabaja en coordinación con otras instancias del Municipio y del Estado, en pro del adecuado desarrollo de la niñez.
Más de mil 600 atenciones a menores de edad víctimas de algún tipo de violencia, cientos de canalizaciones a otras dependencias y docenas de historias con finales felices, son parte de los logros que la Unidad de Atención a Niñas Niños y Adolescentes adscrita a la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), ha alcanzado, desde su implementación en julio del 2018.
A cuatro años de haber iniciado como una alternativa para garantizar los derechos de quienes eran parte de la estadística del delito de omisión de cuidados, el pasado 2 de julio, la UNNA celebró su aniversario, un año más de contribución al servicio de la comunidad, específicamente a la niñez, lapso durante el cual cientos de historias, algunas de ellas lamentables, otras menos severas, han sido la principal preocupación de quienes están a cargo, ocho especialistas en manejo de conflictos infantiles, a cargo de Liliana Herrera Villanueva, titular de la Subdirección de Atención a la Violencia Familiar y de Género.
Dentro del rango de edad de mayor incidencia de las víctimas se encuentran los de 10 y 12 años, con 341 personas atendidas, seguido de los grupos etarios de 13 a 17 y de 7 a 9, que han recibido apoyo en 338 y 321 ocasiones, respectivamente, esto durante los cuatro años en que ha operado la institución.
En cuanto a los reportes, de acuerdo a estadísticas de la DSPM, el 81.3 por ciento de estos se captan a través de la línea de emergencias 911, el 14.6 por ciento por medio de patrullajes virtuales y terrestres, y el resto por otros medios como el programa “Policía Escolar” o a través de las comisarías instaladas en la zona oriente y norte de la mancha urbana.
Además, el protocolo de atención a niñas y niños, establece que debe realizarse una revisión por parte de los médicos de las comandancias de la DSPM, antes de ser trasladados a las oficinas de UNNA, donde se cuenta con un área lúdica, les ofrecen alimentos y determinan si son regresados a sus padres, a algún otro miembro de la familia, o bien, si son canalizados a las dependencias ya mencionadas.









