El grupo de hackers Predatory Sparrow (“Gorrión depredador”) asegura haber causado mediante un ciberataque un incendio en una planta siderúrgica en Irán.
Las autoridades e investigadores persas están tras la pista de la banda y sospechan que podría estar patrocinada por algún país rival, como Israel.
El grupo también se atribuye otros ataques que causaron daños físicos, tras desactivar los pagos en gasolineras o controlar y manipular señales de tráfico.








