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miércoles, marzo 18, 2026
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Captura de Ovidio “El ratón”: La estrategia no cambia…

SERGIO ARMANDO López-Castillo

El arresto de uno de los hijos de “El Chapo” Guzmán fue señalado por autoridades como un golpe contundente al “Cártel de Sinaloa”

Luego de la captura de Ovidio Guzmán, alias El Ratón, se desencadenaron diversas acciones violentas por parte de presuntos miembros del crimen organizado pertenecientes al grupo heredado por Joaquín Guzmán Loera “El chapo”.

El aseguramiento del hijo de Joaquín El Chapo Guzmán sucedió por la madrugada del jueves 5 de enero en la sindicatura de Jesús María luego de un fuerte operativo realizado por autoridades mexicanas.

Hoy hay varias reflexiones sobre la captura de uno de los líderes de Los Chapitos. Al principio se investigó y concluyó, que Ovidio Guzmán no es un mando principal, pues su hermano Archivaldo Guzmán Salazar, “El Chapito”, sería el que ostenta mayor poder.

Incluso es sabido, que la detención de Ovidio Guzmán no es un golpe tan letal para el Cártel de Sinaloa. Ni siquiera un eventual arresto del Iván Archivaldo, dado que su estructura y rutas no han sido realmente afectadas, sin embargo al gobierno federal le vino de “perlas” la detención del “Ratón”, al menos por los efectos mediáticos, y sobre todo por el antecedente de haberlo dejado ir, por razones de alta seguridad ciudadana”, la primera vez que lo detuvo la Marina en la mera capital Culiacán.

Los Chapitos tienen cierto control en Culiacán, sin embargo otros territorios cuentan con presencia del Grupo Flechas MZ, una facción identificada bajo las órdenes de El Mayo Zambada.

En 2021 el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció que ofrecían una recompensa de hasta USD 5 millones por información que pudiera conducir a la detención y condena de cuatro de los hijos del fundador del Cártel de Sinaloa, incluyendo a Ovidio Guzmán, El Ratón.

Sobre su apodo, una versión señala que el Ovidio Guzmán, fue bautizado con ese apodo por ser “uno de los hijos más escurridizos” del líder del cártel de Sinaloa, el Chapo. Por otro lado, también ha sido nombrado como ‘El gato negro’, sin embargo, es uno de sus apodos menos populares.

En cuanto a la polémica y diversos puntos de análisis sobre esta captura del “Ratón” Guzmán López, muy pocos han anotado algunas consideraciones que me parecen pueden ser relevantes para entender el suceso en su contexto y exacta dimensión.

Lo primero que hay que señalar al respecto es que hubo inteligencia militar y policial de meses atrás, sobre la ubicación de “mini-capo”, para que su detención fuese en un área no urbana, con el fin de prevenir daños a la población llamada civil (Inocentes) al momento de ejecutar la orden de arresto. Y así fue, el operativo concluyó en una casa ubicada en el poblado de Jesús María, a 20 kilómetros de Culiacán, la capital de Sinaloa, donde fue localizado.

Lo segundo es que las fuerzas militares repelieron el fuego que los escoltas y grupo del “Ratón” lanzaron, una vez que se percataron que iban por el hijo del Chapo Guzmán, igual que respondieron otras brigadas castrenses en diversos puntos de la capital y otras zonas, donde los delincuentes pretendieron evitar la aprehensión de su “jefe”, tal como ocurrió en 2019, estas células sitiaron y prácticamente “tomaron” la ciudad culichi, provocando la liberación de Ovidio, lo que evito pérdida de docenas, sino es que de centenares de vidas humanas, inocentes.

Y tercero, quizá lo más destacable y hasta relevante es, que el desempeño del Ejército en esa refriega del inicio de año 2023, a diferencia de otras ocasiones en lustros pasados en que se suscitaban enfrentamientos de la milicia y miembros de los carteles criminales, en la estrategia de detención de Ovidio Guzmán López, “El Ratón”, ahora, no fue una “ejecución” sumaria, sino una aprehensión.

Que la cifra de casi 30 muertos, producto del choque a fuego intenso entre ambos lados, entre ellos 10 militares y 19 presuntos sicarios, puede escandalizar a muchos, tal vez; pero la realidad llana y dura es que mediante la ofensiva desde el aire, con artillería pesada, para responder a las balas de ametralladoras calibre 50 que se lanzaron desde abajo, la fuerza militar fue certera y no hubo que lamentar bajas de ciudadanos de bien, tras la embestida final.

En conclusión, el gobierno del Presidente Andrés Manuel López-Obrador, ponderó, en este caso, el cuidado y protección de la población civil, lo que reafirma su convicción de no librar una guerra  sin ton ni son como ocurrió en el sexenio 2006-2012, sino actuar con precisión y destreza en la captura de las cabecillas generadores de violencia en el país.

De las especulaciones por la coincidencia de ese operativo estratégico, unos días antes de la visita de los jefes de Estado Joe Biden de Estados Unidos y Justin Trudeau a la CDMX, ambos arribando al aeropuerto Felipe Ángeles, para “congraciarse” el gobierno López-Obradorista mexicano, ante el Jerarca norteamericano, las propias palabras del Presidente gringo lo dicen todo: “Esas cosas no suceden así”…