SERGIO ARMANDO López-Castillo
En tanto que en cafés, grupos de chat, en muchas partes, la conversación pública la acaparan los “hermanos” del fundador de Morena: Marcelo Ebrard, Claudia Sheinbaum, Adán Augusto López y Ricardo Monreal, y hasta Gerardo Fernández Noroña-, quienes buscan la candidatura a la Presidencia en 2024 por ese movimiento, en el panorama para las fichas de los partidos de oposición avizora múltiples problemas.
“De ese modo, si hoy la oposición jugara dividida, si hoy fueran las elecciones, y la oposición postulara a candidatos separados, uno el PRI, uno el PAN y otro el PRD, sería prácticamente un hecho que el partido o movimiento del Presidente Andrés Manuel López-Obrador (Morena), ganaría, y por mucho.
Uno de los principales retos que enfrentan los partidos de la oposición, es la falta de un liderazgo individual o de grupo, que pueda enfrentar competitiva y decorosamente a López-Obrador y a Morena.
Sumado a esta situación, la falta de carisma y cuadros políticos contrarios a la llamada 4ª.Transformación, dificultan aún más el posicionamiento de la hoy endeble coalición PAN, PRI, PRD rumbo a la elección presidencial ya muy próxima.
Hay una carencia para formar cuadros atractivos y algo que es bien importante en la política, es que su líder tenga arrastre. En esto coinciden los más enterados y “duchos” analistas políticos de México.
Recordemos que en el año 2000, Acción Nacional pudo posicionar a Vicente Fox Quezada y conectar con el electorado, por el carácter desinhibido del político guanajuatense, estilo frontal-coloquial y atrabiliario. Hoy ninguno de los partidos opositores de esa alianza, tienen a alguien, siquiera parecido.
En el caso del PRI, con otras características y la creación de una imagen mediática apuntalada por Televisa y su “telenovela Gaviota”, hace 11 años había propuesto a Enrique Peña Nieto a la candidatura presidencial, y se hizo con la Presidencia en 2012.
Sin embargo hoy, la oposición no tiene líderes que tengan carisma y que puedan enfrentarse a los candidatos que propone Morena. Así está hoy la realidad política en el país.
“Nosotros tenemos muchísimos con posibilidad de llegar a ser presidentes, mujeres y hombres. El problema lo tienen ellos, ¿de dónde los van a sacar?, ¿quién?, ¿Claudio?, Creel, ¿la esposa de Felipe Calderón?, ¿Quadri? ¿Va a regresar Diego, Chong?, ¿quién?, ¿Loret de Mola o Krauze o Aguilar, de dónde?”, lo ha dicho en reiteradas ocasiones el presidente López Obrador.
Y sí, el gran problema de los opositores anti-AMLO, es que no tienen ni candidaturas propias fuertes, ni proyecto de nación, que no sea regresar por sus fueros. Hoy es difícil pensar cuál sería el candidato natural del PRI, si el tricolor decide ir solo; hoy en día también sería difícil pensar cuál sería la candidata o el candidato natural del PAN, por si jugara solo y del PRD ni se diga, ya que pasó apenitas el umbral del 3%.
El escenario para la oposición es complicadísimo. Saben que en este momento tienen que ir juntos para poder competir, pero no tienen ni figuras propias, y tampoco en el panorama político se ve ahí quién podría encabezar.
El PAN, PRI y PRD están en procesos divisorios, con el nacimiento de nuevas corrientes para refundar sus institutos políticos, lo cual influirá de manera negativa en la postulación de un líder.
La oposición no tiene cuadros frescos. Se decía que el Partido Acción Nacional ha perdido militantes; el PRD está en las mismas, el PRI igual con la creación de una nueva corriente interna para refundar al partido: En concreto, están en refundaciones y pues eso los hace perder el tiempo para postular un buen “gallo”, que no tienen.
El hecho de haber establecido en la agenda casi diaria, la sucesión presidencial, con casi tres años de antelación, muestra la capacidad que tiene el presidente de la República para conducir la sucesión y el futuro de la vida pública el país, y dinamitar el proceso de construcción de las candidaturas de los partidos opositores.
Los adversarios de Morena y de Andrés Manuel, andan perdidos, tan extraviados, que el exponente, quizá más adelantado y visible o favorito, es la “joven promesa política”, Santiago Creel Miranda.
De no creerse, porque de ser él el candidato, si bien un gran sector reaccionario votaría por él, sin embargo les puedo asegurar que no gana.
Teniendo a una entrona Lily Téllez, a un Enrique de la Madrid, a las no menos aguerridas Xóchitl Gálvez y a Kenia López Rabadán, entre otros (as) ¿por qué buscar en el baúl de los recuerdos? El mismo Creel debería entender que le falta un mundo de baño de pueblo y carisma.
En ese escenario, resultó que nuestra tierra, la gobernadora de Chihuahua María Eugenia Campos Galván, deseando “ayudar” a la espléndida candidata Alejandra del Moral en el EDOMEX, se presentó en un acto de campaña en aparente estado inconveniente y aseguran que lanzó uno de los discursos políticos más horrendos que se le han escuchado.
Muchos en Chihuahua y un poco más allá, no comprenden por qué sus asesores le permitieron exhibirse de esa manera tan grotesca. Lo bueno de dicho desaguisado, es que si el voto no favorece a del Moral, ésta ya tendrá a quien echarle la culpa.
Por su parte el equipo de campaña de la maestra Delfina Gómez, andan locos de contento. Calculo que el discurso referido le restó a Alejandra del Moral. ¡Hay apoyos que matan!








