Muchas veces, no se es un gran líder solo por poseer grandes dotes para el orden, el mando o la justicia.
Hablando como lo harían en el México revolucionario, también se puede considerar un buen líder a quien confía en su ejército, generando una lealtad y confianza recíproca; la fórmula perfecta para lograr la eficiencia, o al menos, así lo demostraron Los Dorados, el poderoso ejército de Pancho Villa;una de las armadas mejor coordinada, capacitada y equipada que se ha visto en la historia de México.
La valentía y lealtad eran las principales características que Pancho Villa veía en Los Dorados, los soldados a los que elegía personalmente para acompañarlo en sus épicas aventuras, pues no solo se volvían hermanos de armas, eran también sus más allegados confidentes y a quienes pedía consejo o daba merecido reconocimiento.
Pancho Villa fue el principal líder de Los Dorados, sin embargo, el compañerismo y la confianza que existía entre sus miembros era tal, que cualquiera podía tomar el mando en cualquier momento y los demás le seguían sin cuestionamientos.
La sola presencia de esta fuerza imparable podía definir el destino de una batalla, pues sus valientes combatientes no conocían el miedo ni los límites,superando más de una vez a sus rivales, aunque se encontraran por ejemplo, en desventaja numérica.
Y así fue como se da el nombre a “Los Dorados” el ejército personal de Pancho Villa, conformado por 300 de los mejores guerreros que había en los mejores cuerpos militares que el Centauro del Norte llegó a comandar.
Villa peleó a lado de Los Dorados en muchas de sus batallas más importantes y hasta el momento de su muerte, formando parte esencial de la Revolución Mexicana y la historia de México.
Información de Víctor Hugo Estala.








