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martes, marzo 17, 2026
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Generación de cristal: futuro de papel

Francisco Ortiz Bello

Mucho y a detalle se ha escrito sobre las más recientes generaciones de jóvenes y niños, resaltando básicamente su extrema intolerancia a la crítica, al fracaso y a la presión, aduciendo desde todas las ópticas posibles, diferentes tipos de reacciones o posibles consecuencias negativas, si se les forma o educa desde parámetros anteriores o caducos, como algunos les han dado en llamar.

Lo cierto es que, independientemente de cualquier tipo de valoración o análisis, en general, los jóvenes de la generación de cristal presentan serios problemas de aceptación a la autoridad, de adaptación a la realidad y sobre la convivencia social, lo que sin duda alguna representa una amenaza digna de considerar para el futuro del mundo y de la sociedad como la conocemos hasta hoy.

Quizá a algunos les pudiera parecer exagerada o desproporcionada la afirmación del párrafo anterior, pero en realidad no lo es, ya que bastante de esa potencial amenaza se ha estado materializando recientemente, a través de actos de violencia extrema, en diversas partes del mundo, y por supuesto, nuestro país, nuestro estado y nuestra ciudad, no son la excepción.

Sin embargo, para comprender mejor el fenómeno que esto representa, es necesario saber algunas cosas ¿Quiénes forman parte de esa generación de cristal? ¿Por qué se le denomina así? ¿Cuáles son las características principales de quienes integran esa generación?

Con la información disponible en las redes sociales, que es bastante amplia y completa, trataré de responder esas preguntas de la forma más sencilla y directa posible.

Primero que nada, es necesario conocer cómo se han clasificado para su mejor comprensión, las nuevas generaciones desde hace algunos años y de qué forma, el entorno social, político y económico, los avances tecnológicos, las nuevas teorías sociales y otros factores externos han incidido en su formación psico-social y en su conducta individual.

Debo aclarar que los lapsos de tiempo que comprende cada generación varían de acuerdo al autor, enfoque, país y otros factores, pero más o menos coinciden con la clasificación que expone Mónica Palma, Comunicóloga y Maestra en Ciencias Sociales y Humanidades (¿PARA QUÉ NOS SIRVE ENTENDER LAS CARACTERÍSTICAS DE CADA GENERACIÓN? – https://tinyurl.com/yo462r2q – 04/09/2021 – Revista Digital Expost, Universidad IEXE), y que es la siguiente:

Generación Silente o Tradicional. Son todos los hombres y mujeres nacidos entre 1930 y 1945, considerando que cada generación abarca un periodo de tiempo de entre 13 y 17 años, y es a quienes les tocó vivir las guerras mundiales, así como importantes cambios sociales e industriales, pero también la pacificación del mundo. Son respetuosos, leales, fieles a tradiciones y costumbres arraigadas en sus comunidades, no necesariamente conservadores, pero creen totalmente en la disciplina, en la Ley y en la supeditación de jerarquías.

Luego sigue la generación de los Baby Boomers que nacieron entre 1946 y 1964. Hoy sus edades rondan de los 59 y los 77 años de edad, este grupo aprecia sobremanera el valor del trabajo, la constancia, la honestidad y la fidelidad. Consideran que su empresa, empleo o profesión, es la única de toda su carrera porque en su balanza, el peso tiende a la seguridad y estabilidad que esta le proporciona.

A continuación, viene la generación “X”, y son quienes nacieron entre 1965 y 1980, tienen entre 43 y 58 años, la gran mayoría hijos de la generación silente o tradicional, aunque también algunos descendientes de los primeros Baby Boomers. Ellos se han adaptado a los avances tecnológicos, al internet, son altamente competitivos y prefieren trabajar en equipo. Tienen aspiraciones y desean el desarrollo profesional dentro de la misma empresa, además están dispuestos a exigir a la compañía aquello que crean necesario para cumplir sus expectativas de satisfacción personal.

Luego siguen los Millenials, o Generación “Y”, que nacieron entre 1981 y 1994, hoy tienen entre 29 y 42 años. Esta generación prefiere los empleos o profesiones que les brinden felicidad. Para ellos, emprender es una tarea de todos los días. Una característica particular de los Millennials es que fácilmente se adaptan a proyectos o empresas cambiantes, con mucha habilidad asumen responsabilidades y situaciones retadoras.

Finalmente, está la Generación “Z” que la conforman quienes nacieron después de 1995 y, por tanto, hoy tienen menos de 28 años, y de acuerdo con la socióloga Mónica Palma “Es la generación más numerosa viviendo tiempos económicos inciertos a la par de estar conectados con las marcas y la tecnología. A diferencia de los Millennials, no podrían concebir su realidad sin la tecnología, principalmente sin smartphones y redes sociales; están acostumbrados a la rapidez en la información, poder navegar y recabar información en un solo clic.”

“Suelen ser menos sociables y le dan más valor a su vida privada, aman la libertad, el individualismo, así como la tecnología y la velocidad. Mientras que en el mundo laboral se están viviendo los últimos años de los Boomers, en el caso de la generación Z, no hace mucho comenzaron a insertarse, demostrando la capacidad de generar varias actividades de forma simultánea y la eficiencia en el uso de herramientas tecnológicas, pero con cierta dificultad al momento de trabajar en equipo”, explica en su artículo la también comunicóloga.

Bueno, pues una vez analizada la composición generacional por edades, es más sencillo entender la problemática de la Generación de Cristal, misma que está conformada, básicamente, por la generación Z y los últimos Millennials (1993 – 1994). El término lo acuñó la filósofa española Montserrat Nebrera en 2021 para describir la “fragilidad emocional” de los jóvenes.

Y si, como coincide toda la bibliografía consultada, estos jóvenes son hipersensibles a los estímulos, antisociales por definición, poco o nada tolerantes a la crítica, impacientes y marcadamente propensos a desafiar a las figuras de autoridad (¿Es la “generación de cristal” más sensible? – Instituto Tecnológico de Monterrey – 14/11/2022 – https://tinyurl.com/ysu6ypej), la pregunta es ¿Qué nos espera como sociedad en el futuro en manos de estos jóvenes?

Sí, porque son estos jóvenes, la Generación de Cristal como se le ha denominado, quienes en el futuro deberán tomar las riendas, de sus familias, de empresas, de ciudades, de estados, del país, del mundo ¿Cómo harán para superar todas esas situaciones que tanto los angustian y alteran?

Peor aún, hoy, en prácticamente todo el país se vive una verdadera crisis de autoridad en las escuelas de nivel básico y medio superior, precisamente porque todas estas nuevas teorías sobre la educación y trato adecuado a menores, en realidad se han convertido en verdaderas camisas de fuerza para los maestros y directivos de escuelas.

Pareciera que hoy, niños, niñas y adolescentes son los únicos que tienen derechos dentro de las instituciones educativas, y los docentes y directivos se ven impedidos de ejercer la autoridad que, necesariamente, deben tener para cumplir con el objetivo de enseñar a los alumnos dentro de un marco general de respeto, disciplina, autoridad y orden.

Ejemplos hay muchos. Lamentables todos. Niños, jóvenes de primaria y secundaria que golpean e insultan a maestros o directivos, incluso a padres de otros compañeros. Cero respeto por la autoridad. Es terrible ver escenas en las que un joven apuñala a su maestra en una secundaria de Ramos Arizpe, en Coahuila, o las del jovencito que aplica una llave china a una compañera hasta desmayarla en una preparatoria de Hidalgo.

¿La hipersensibilidad a los estímulos justifica actos criminales como estos? Yo creo que no. Una de las tareas fundamentales de los maestros en las aulas, es reforzar la formación de los alumnos, que aprendan a conducirse con respeto, orden y tolerancia. Y para ello requieren de ejercer una autoridad que debe ser reconocida y respetada.

Si un niño o niña, no aprende desde su más corta edad que vivir en sociedad exige respetar los derechos de los otros y acatar reglas sociales de convivencia, cumplir leyes, respetar a la autoridad, cuando crezca y sea adulto se convertirá en un azote para la sociedad, nada lo detendrá para cometer delitos, y entre más sean, peor se vislumbra nuestro futuro.

Francisco Ortiz Bello

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