Francisco Ortiz Bello
La historia de Benito, jirafa macho que vivió en nuestra ciudad por escasos 10 meses, pero que los juarenses adoptaron de corazón, no se puede entender sin todo el antecedente y contexto que se dio alrededor de su llegada a la frontera y posterior partida rumbo a Puebla debido a reclamos de grupos defensores de animales, pero, principalmente como un mero pretexto para golpetear políticamente al gobierno estatal.
El antecedente es que en el 2001 llegó a nuestra ciudad, procedente de Nuevo México la jirafa Modesto, otro ejemplar macho que muy pronto se adaptó a su nuevo hogar, pero lo más importante: conquistó el corazón de los juarenses, haciendo las delicias de chicos y grandes cuando visitaban el parque.
Siendo el Parque Central de los muy pocos espacios con que contamos los fronterizos para la convivencia y el solaz familiar, se convirtió en toda una tradición visitar a Modesto, el “Gigante juarense” como le llamaban, darle de comer y tomarse la selfie con él.
Y así fue por más de 20 años, sin problema alguno para Modesto quien incluso parecía disfrutar la compañía habitual de sus visitantes, y por supuesto la comida que le proporcionaban, hasta que la madrugada del miércoles 1 de junio de 2022, se desvaneció afuera de su dormitorio para ya no levantarse más.
Minutos después su cuidador exclusivo, un experimentado veterinario, certificó que Modesto había fallecido como resultado de un infarto fulminante. La reacción de los juarenses fue sorprendente y conmovedora, por supuesto lamentaron el hecho y se volcaron en despedidas y agradecimientos en las redes sociales. El cariño hacia Modesto fue más que evidente.
Fue tal el impacto de esta reacción, que la misma gobernadora del estado, Maru Campos, emitió un mensaje de despedida a Modesto y de consuelo a los juarenses, ordenando que se realizara una ceremonia funeraria ahí mismo en el parque, para que los juarenses tuvieran la oportunidad de despedirlo como se merecía.
Vale decir que la respuesta fue más que multitudinaria, miles y miles de fronterizos acudieron, durante dos días y a pesar de la lluvia, a darle el último adiós a Modesto, llevando ofrendas, flores y globos, haciendo enormes filas para ingresar al lugar de la ceremonia.
En las páginas de El Diario se pudo leer entonces:
“Una flor blanca se puede percibir en el hogar que habitó la jirafa Modesto durante 21 años en el Parque Central, lugar en donde recibió la visita de los juarenses que mediante redes sociales han recordado al icono juarense que llenó de alegría a la ciudadanía desde que llegó en el año 2001.”
“Frases como ‘vuela alto’, ‘gracias por hacernos tan felices’, ‘ya eres libre’, fueron algunos de los mensajes que la ciudadanía compartió en la página oficial de la jirafa que llegó hace 21 años proveniente de la sabana africana, con apenas un año de edad.”
“Fue alrededor de las 5:00 de la mañana de este miércoles que uno de los guardias del parque vio cuando la jirafa se desvaneció y de inmediato llamó al veterinario, Mario Alberto de León Álvarez, quien momentos más tarde dio a conocer la lamentable noticia.” (Se despiden de Modesto a través de las redes, 1 jun 2022, http://tinyurl.com/ysvnse7e)
Es pertinente precisar que la nota periodística referida, tuvo en el momento de su publicación más de 4 mil 300 compartidas, tan solo en la página web de El Diario, sin contar los miles de likes, comentarios y compartidos que tuvo en nuestras redes sociales. El impacto de verdad fue mayúsculo.
Así los antecedentes, y sin que quede del todo claro el origen verdadero del acuerdo o decisión que lo trajo, en mayo de 2023 llegó a Ciudad Juárez, procedente de un zoológico de Sinaloa, a quien días después llamarían Benito, nombre con el que fue bautizada la jirafa macho, de tres años de edad con la que se pretendía sustituir la ausencia de Modesto.
Sin embargo, desde los primeros días de su llegada se desató una misteriosa campaña en redes sociales subiendo fotos de la jirafa en las que se “evidenciaban” supuestos malos tratos, que vivía en muy malas condiciones, que no soportaría el extremo clima de Ciudad Juárez, y varios otros por el estilo, campaña a la que no tardaron en subirse diputados locales y federales de Morena, haciendo blanco en la figura de la gobernadora del estado.
A esta campaña también se sumaron diversos activistas sociales y hasta un Colectivo Animalista se formó, con personajes como Perla de la Rosa, que lo mismo hace activismo social, que cultural, artístico, político y ahora hasta animal. Pero, en fin, “activista multifacética”.
Por semanas enteras el debate se dio principalmente en la arena política, pese a que los “activistas animalistas” no cedieron ni un milímetro de terreno, sobre todo en redes sociales, pero estaba muy claro que el objetivo de esta campaña fue siempre golpetear políticamente al gobierno estatal con el tema del maltrato animal, manipulando por supuesto la opinión pública.
Nada importó que, durante todo ese tiempo, verdaderos expertos en el tema señalaron en repetidas ocasiones que Benito no sufría de ninguna clase de maltrato, que las condiciones en las que vivía eran incluso mejores que las que tenía su antecesor Modesto, ya que su hábitat le fue remodelado y hasta clima artificial le pusieron.
Incluso los mismos inspectores de la Profepa, que le hicieron las primeras revisiones a Benito, resolvieron en igual sentido, su estado de salud era excelente, las condiciones en las que vivía eran las adecuadas y el clima de la ciudad no representaba inconveniente alguno para la jirafa.
Es más, no faltó quien pusiera el ejemplo de Modesto (me incluyo en ese grupo), el anterior inquilino del Parque Central, quien vivió ahí por casi 22 años y nunca tuvo problemas ni con el clima, ni con el alimento, ni con su hábitat. Recordemos que falleció a la edad de 23 años, producto de un infarto fulminante, es decir, una muerte natural tanto por la edad como por sus condiciones de salud. Las jirafas viven en promedio entre 22 y 27 años de edad.
No obstante todo ello, cerrando por completo los oídos tanto a razonamientos lógicos como científicos y médicos, los “activistas” y los legisladores afines a Morena seguían repitiendo una y otra vez sus mismos argumentos, ya completamente desmentidos por expertos. El objetivo era seguir repitiendo las mentiras una y otra vez, hasta fijarlas como una verdad en la opinión pública.
Todo lo anterior quedó todavía más que comprobado con lo que vieron y comprobaron los especialistas del zoológico Africam Safari cuando, a su llegada al Parque Central y tras minuciosas revisiones a Benito, certificaron que se encontraba en inmejorables condiciones de salud, que su hábitat era el adecuado y que no presentaba alteración alguna que hiciera pensar en algún tipo de complicación. Lo dicho, todo lo de los “activistas” y legisladores de Morena, no fue más que pirotecnia política, “politiquería barata” dice el presidente.
¿Por qué en 20 años los “activistas” y legisladores de Morena no reclamaron las condiciones de Modesto? ¡Eran las mismas!
Total, que Benito ya se fue, y está en un buen lugar, pero además su caso captó la atención de todo el mundo, positivamente, de verdad que impresiona ver la cantidad de memes y publicaciones que hablan de Benito y de que los juarenses lo tratamos bien, incluso refiriéndose a él como un “juarense distinguido”, durante tres días consecutivos “Benito” fue Trending Topic nacional en la red X (antes Twitter), solo algunos juarenses no supieron o no quisieron apreciar lo que teníamos.
Es una verdadera pena que existan juarenses que prefieren que Juárez se siga visualizando como la ciudad del narco o de los feminicidios, en lugar de destacar y aceptar las cosas buenas, amables y positivas que ocurren en nuestra frontera. ¡Qué pena!








