Buscándole
Por Ulises “El Griego”
Hace días que no iba con doña Licha, “la de los tamales”, sagaz conocedora y receptora de múltiples opiniones de sus clientes que le compran los de rojo, verde, rajas y dulce.
En mi reciente visita a esta opinóloga, aproveché para cuestionarle sobre los políticos en campaña, que son como sus tamales: variados y de colores.
A diario se les ve por todas las colonias de puerta en puerta, como si fueran miembros de algún culto o religión, solo que estos no aceptan un “estoy ocupado” o un “ahorita no”. La mayoría de estos políticos se aferran a que se les preste la debida atención y a que aceptes colocar una lona con su mejor foto photoshopeada; incluso algunos, hasta se ven más güeritos en las lonas.
¡En fin! Prosiguiendo mi relato con doña Licha, hablando de estos intrépidos hijos de la democracia, procede a responderme:
—¡Uy, joven, si le dijera! Aquí ya me llegaron los morenos, los güeritos panistas, los priístas que claman perdón, los cartuchos quemados queriendo revivir y hasta uno que le apodan el Krilin. Todos me prometieron mil cosas que, si llegan, no me cobrarán uso de suelo para vender y unos hasta prometieron ayudarme a ponerme un mini split en mi puesto. “Prometer no empobrece”, lo que jode es que cuando alguno de estos canijos llega a ganar, en su vida se vuelven a aparecer por aquí.
—¿Y cómo ve el sentir general? —le pregunté.
—En mi opinión, la gente anda dividida. Por un lado, les llama la atención los de MORENA porque ven que casi todo el país lo gobiernan ellos; otros dicen que esos morenos nos van a llevar a ser Venezuela y que vivimos en una dictadura. ¡Háganme el favor! Por otro lado, a otros les gustan más los latigazos y prefieren a los del PAN y PRI, aplican eso de “más vale malo conocido que bueno por conocer”.
—Pero el joven La Torre a mí se me hizo muy capaz —exclamó con una gran sonrisa.
Lo que intuyo es que doña Licha se está volviendo más morena, por su comentario en favor de “el Krilin”, perdón, Miguel La Torre. Creo que la doña ya está fallando a sus principios priístas, cetemistas y de la vela perpetua.
Esperando los de rojo para irme, aprovecho para lanzarle un último cuestionamiento a la doña:
—Doña Licha, si hoy fueran las votaciones, ¿por quién votaría? ¿por Sheinbaum o por Xóchitl?
—Mire, joven, como chihuahuense he visto a muchos gobernantes del PRI y del PAN muy buenos; algunos de ellos metieron mano, pero también dejaron muy buenas obras en el estado y servicios para nosotros. Los de MORENA, hay sangre nueva y unos estuvieron en esos partidos y creo que a lo mejor sí les podemos dar una oportunidad, al menos yo me conformaría con que nos pusieran más horas el servicio de agua, que nomás nos llega dos horas al día.
Procedo a retirarme y pienso: no solo es doña Licha la confundida, sino muchos ciudadanos a los que he cuestionado sobre su preferencia electoral.
Muchos destacan al político en su persona, pero descalifican el partido en el que está; otros alaban el partido, pero descalifican al candidato; otros se dejan llevar por si les caen bien; algunos más desean un cambio; otros más creen en el chiste barato de que seremos Venezuela.
Sin duda, en estas elecciones veremos muchas sorpresas en los resultados de las votaciones, pero dependiendo del resultado que se dé, será obligación de nosotros, como ciudadanos, exigir que ahora sí cumplan con sus promesas de campaña, que ahora sí no estén solo en sus oficinas, que regresen a la calle y que no actúen como seres magnánimos que solo atienden con previa cita con 1 mes de anticipación y solo a sus compas. Que ahora sí trabajen y den resultados, porque ya estamos hasta la madre de tanta promesa incumplida.
Nota Adicional: En mi retorno a casa me encontré a brigadistas de partidos políticos agarrándose a madrazos, así la calidad de la política en nuestro país.








