SERGIO ARMANDO López-Castillo
Luego del triunfo de Donald Trump, por segunda ocasión, en las elecciones presidenciales en Estados Unidos, el pasado noviembre 2024, el interés por este suigéneris mandatario, ha aumentado considerablemente, y con ello, la expectativa por ver la cinta cinematográfica: ‘El Aprendiz’.
Esta película, que retrata su ascenso al poder y los momentos decisivos en su carrera política, ha generado mucha expectativa entre sus seguidores y también en los detractores.
El film ‘El Aprendiz’, dirigida por Ali Abbasi, explora los primeros años de Trump como empresario inmobiliario de Nueva York, durante las décadas de 1970 y 1980, centrándose especialmente en su relación con el abogado Roy Cohn, quien fue su mentor y una figura clave en su ascenso.
La historia filmada está protagonizada por Sebastian Stan como Trump y Jeremy Strong como Cohn, con un reparto que incluye a Maria Bakalova y Martin Donovan.
La trama muestra cómo Trump, un joven ambicioso de una familia adinerada, cae bajo la influencia de Cohn, un personaje despiadado que le enseña tácticas de poder y manipulación, como “ataca siempre”, “niega todo” y “reclama la victoria sin importar qué”, que moldean al Trump que conocemos hoy.
Es un retrato crudo sobre la ambición, la corrupción y la transformación moral (o su ausencia) en un contexto de decadencia neoyorquina, con una estética que evoca la época mediante una buena producción de 16 milímetros y una banda sonora disco.
Esa película tuvo su estreno en el Festival de Cannes 2024, donde generó controversia, incluyendo amenazas legales del equipo de Trump.
Aunque no ganó la Palma de Oro, las actuaciones de Stan y Strong fueron elogiadas, y ambos recibieron nominaciones a los Óscar 2025 (Mejor Actor y Mejor Actor de Reparto, respectivamente), pese a que la cinta fue ignorada en otras categorías, lo que algunos consideran un ninguneo injusto.
Abbasi, de origen iraní y asentado en Dinamarca, aporta una perspectiva externa que evita caricaturizar a Trump, buscando entender su génesis como figura pública, pero sin justificarlo.
Es un filme provocador, con ecos de películas como El lobo de Wall Street, que mezcla drama, sátira y un toque de tragedia al mostrar cómo se forja un “monstruo” del sueño americano.
Esta representación de los momentos más oscuros y polémicos en la vida del mandatario, ha generado gran controversia, atrayendo tanto críticas como elogios.
La misma ha sido objeto de comentarios encontrados, especialmente por parte del propio Trump, quien ha manifestado su desacuerdo con el cómo lo han retratado en esa cinta.
Uno de los aspectos verídicos que aborda la película es el papel de Roy Cohn, conocido por su agresiva y poco ética estrategia legal. Cohn, quien había colaborado en el infame caso de los Rosenberg y trabajó con el senador McCarthy, fue el mentor de Trump en los primeros años de su carrera.
Esta relación fue clave, ya que Cohn inculcó en Trump, una filosofía de confrontación y resistencia que moldeó el estilo testarudo y atrabiliario que se le conoce hoy, tanto en los negocios como en la vida pública.
La narrativa en la pantalla grande, retrata cómo Trump utilizó la influencia y asesoría de Cohn, para enfrentar problemas legales, como la demanda por discriminación que el Departamento de Justicia presentó contra su empresa en 1973. La denuncia señalaba que Trump Management restringía el acceso de familias afroamericanas a sus propiedades, un hecho que puso en riesgo la imagen de la familia.
Sin embargo, la película muestra cómo, gracias a la intervención de Cohn, Trump logró manejar la crisis y proyectar una imagen de fuerza.
Lo cierto es que “El Aprendiz”, es más que una biografía de Donald Trump; es una reflexión sobre los conceptos de poder e influencia en la sociedad estadounidense.
La película sugiere que, para Trump y figuras como Cohn, la ética quedaba en segundo plano frente a la ambición y el éxito.
Esta historia no solo revela los orígenes de Trump como empresario, sino que también lanza una crítica hacia la cultura de auto-promoción y manipulación de la imagen pública, algo que se convertiría en el sello característico de su trayectoria tanto en los negocios, como en la política.
El guion es del periodista Gabriel Sherman, quien cubrió durante quince años la trayectoria del empresario. Atónito tras su éxito presidencial en 2016, escribió un guion que relatara su camino antes de llegar a la Casa Blanca.
Los productores tenían claro que solo un cineasta extranjero se atrevería a aportar una visión alejada de la polarización, y así, el director iraní domiciliado en Dinamarca, Ali Abassi, se puso frente a la cámara.
La obra cinematográfica retrata, cómo Trump aprovechó todas las triquiñuelas y corruptelas que pudo para construir su imperio y emplea un estilo visual y narrativo para retratar con frialdad y distanciamiento, su ascenso fraudulento.
Pero, aparte de la propia construcción de la figura de Trump que ya despierta interés por sí misma, otro de los puntos fuertes del filme es la de su mentor, Roy Cohn, el abogado despiadado y homosexual homófobo, con contactos “hasta en el infierno”, para hacer y deshacer las leyes y los juicios que enfrentaba.
El equipo del Presidente intentó paralizar el estreno de la película y amenazó con tomar acciones legales. Una de las escenas que más suscitaron su enfado fue, la representación de una violación de Trump a Ivana, su primera mujer, interpretada por Maria Bakalova.
Esa cinta y el desastre financiero que provocó el martes pasado 11 de marzo, por sus aferramientos y decisiones ofensivas, que hizo perder a cinco de sus amigos acaudalados gringos, 209 mil millones de dólares, tienes a este hombre a su país, y otras naciones, vecinas o no, en una incertidumbre constante.
Los propios mercados financieros dieron el lunes 10 de marzo, también, una lección a este insufrible presidente de Estadounidense Trump, una lección que debe aprender, No puede andar amenazando a todo mundo –incluyendo a México– con que les asestará sanciones arancelarias, sin consecuencias.
El temor a que su política tarifaria produzca una recesión provocó este inicio de semana, pérdidas de las bolsas de valores neoyorquinas por miles de millones de dólares.
Un verdadero desastre financiero. La edad de oro que prometió a sus conciudadanos se está convirtiendo en una pesadilla y apenas lleva dos meses en la Casa Blanca.
En las bolsas se mueven los capitales de los grandes inversionistas, pero también los fondos de los pequeños ahorradores y los trabajadores en retiro.
Las pérdidas de las bolsas neoyorquinas se estaban extendiendo el día martes 11, 2025, en Asia y Europa.
Ante eso, el plan A del primer ministro de Ontario, Canadá, Doug Ford, es rudo: Subió desde el lunes 10 de marzo, 25% la tarifa de electricidad a los consumidores de Nueva York, Minnesota y Michigan, en E.U.
En fin, la película, y esta reciente realidad, en sentido estricto, retratan de cuerpo entero a este engendro de político megalómano, a quien lo único que importa es el poder y el dinero.
“lo que escriba y diga será la verdad”








