
El día de ayer, el predio donde anteriormente se ubicaba “La tienda ley”, al norte de la ciudad, fue objeto de una intensa jornada de limpieza por parte de trabajadores del municipio.
En el lugar se recolectó una considerable cantidad de basura, entre la que se encontraron desechos orgánicos, animales muertos, maleza, residuos electrónicos etc. Que son arrojados en la zona.
Aunque esta acción pudo haber pasado desapercibida, llamó la atención el malestar expresado por los propios trabajadores municipales al ser cuestionados sobre las labores que realizaban.
Manifestando su inconformidad a este medio de comunicación, por tener que limpiar un terreno que, según comentaron, es propiedad de una empresa privada y se encuentra en evidente abandono desde hace años.
Indicaron que su función principal es atender espacios públicos y no hacerse cargo de locales particulares. “Nos mandaron a limpiar toda esta área entre solo tres personas, sin herramientas ni apoyo suficientes y con la indicación de hacerlo lo más rápido posible”, expresó uno de los empleados, quien prefirió mantenerse en el anonimato.
Señalaron que la cantidad de desechos superó, según sus estimaciones, la tonelada de basura. “En lugar de enviar un dompe y traer más compañeros, nel nos dijeron que únicamente la nissan estaquitas y sin ayuda, hasta ahorita llevamos más de 12 viajes lo que es una chinga todo por hacerlo rápido y al trancazo” expresó por último otro empleado.
Se pudo observar el carente equipo con el que trabajan y la falta de condiciones mínimas para realizar labores de limpieza de alto riesgo.
A los empleados no se les proporciona el equipo de protección personal adecuado, el que traen ellos lo compran, lo que pone en riesgo su salud y seguridad.








