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lunes, marzo 16, 2026
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¿Manita de puerco a México?

Controversial…

¿Manita de puerco a México?
La lista negra de Claudia

Por Raúl Sabido

Durante décadas, las relaciones bilaterales entre México y los Estados Unidos fueron un reflejo de desequilibrios históricos, mientras el vecino del norte imponía condiciones, México respondía con una diplomacia que rozaba en la sumisión.

Era la estrategia del chantaje con garrote que venía envuelta en discursos diplomáticos y presiones económicas y que, además, eran respondidas con concesiones disfrazadas de pragmatismo, que en realidad era una rendición disfrazada de sensatez, y con ese escenario, el interés nacional se supeditaba al miedo de incomodar.

Pero hace siete años el pueblo de México trazó otra ruta. Se cansó de los titubeos, de los gobiernos que bajaban la cabeza, y empoderó a líderes que hicieran valer la dignidad del país. La llegada de la Cuarta Transformación marcó un antes y un después. Soberanía, autonomía, democracia y libertad dejaron de ser adornos discursivos para convertirse en principios rectores de la política interior y exterior mexicana.

Y en la dinámica de los hoy opositores en México, el chantaje era el instrumento, y la sumisión la respuesta.

Ahora, ante una nueva administración Trump, una administración agresiva, ruidosa, nostálgica del unilateralismo, chantajista, corrupta, mentirosa, ofensiva se reavivan viejas estrategias como el intentarle hacer “manita de puerco” a México.

Lo hacen desde el púlpito mediático, con narrativas sin pruebas, filtraciones sin rostro y acusaciones que buscan sembrar duda y caos. Señalan sin nombres, exigen sin argumentos, quieren dictar agenda desde el eco de los rumores que, además, les sirven como pauta mediática para exportar a sus subordinados en el exterior, como lo son algunos mexicanos los destinatarios.

Pero esta vez, se encuentran con una presidenta que no pacta su soberanía en la mesa de nadie. Que no responde a exigencias sin fundamento ni ajusta su mandato al capricho externo. Atrás quedaron los tiempos del PRIAN, de los silencios cómplices y las rodillas flojas. Hoy, México dialoga de pie, tiende puentes y defiende sus principios y riquezas.

De la diplomacia a la difamación
El Trumpismo ególatra e inquisidor.

Cuando la narrativa del miedo ya no funciona, y menos con la presidenta Sheinbaum, el siguiente paso es fabricar enemigos para justificar agredirlos, la señalaron como incitadora de la violencia y protectora de los Carteles buscando crearle a México la “tormenta perfecta” para coparlo.

Y eso es lo que hemos empezado a ver con inquietante claridad desde Washington. Ante la firmeza de la presidenta Sheinbaum y la recuperación del principio de no intervención como pilar de la política exterior mexicana, la administración Trump recurre a un viejo procedimiento, utilizando el golpeteo mediático como herramienta de presión política.

Ya no bastan los señalamientos comerciales, ni amenazas fronterizas

Ahora, en una estrategia que parece sacada de un manual de guerra sucia, se pretende presentar al partido Morena (fundado por la propia presidenta) como una amenaza terrorista. Sin pruebas. Sin nombres. Sin causas judiciales como lo dicen en letras chiquitas los mismos comunicados de Reuters. Solo se sustentan con afirmaciones perversas sin nombre, solo vertidas según fuentes consultadas y las filtraciones que parecen más propias de un noticiero de espectáculos que de la diplomacia entre naciones, y menos de alguna agencia global de noticias seria y ética.

La difamación, cuando se disfraza de política exterior, es un veneno lento pero letal. Y cuando va acompañada de corifeos locales (opositores que hacen eco de todo lo que venga del norte con la esperanza de desgastar al gobierno), el objetivo se hace más claro buscando desestabilizar desde afuera lo que no se ha logrado minar desde adentro.

Lo más grave es la pretensión de vincular a Morena, como partido político, y a sus liderazgos con el narcotráfico y no es a través de investigaciones formales ni de canales institucionales, sino con “listas negras” mediáticas inexistentes, tan amplias como ambiguas, que reviven el estilo Trumpista de gobernar creando espectáculo y sospecha.

Pero México no debe jugar ese juego, ni permitir que su política interna se subordine a intereses obscenos y extranjeros. La presidenta Sheinbaum ha dejado clara su postura de diálogo sí, subordinación no. Cooperación sí, entreguismo nunca y, ese rigor, ya lo sintió la administración Trump.

Que nadie se engañe que el llamar “terrorista” a un movimiento político con respaldo mayoritario es un insulto no sólo a un partido, sino a millones de ciudadanas y ciudadanos que eligieron otros caminos entre ellos, uno soberano, uno libre, autónomo y uno democrático.

Y ante ese intento de manchar con lodo lo que no se ha podido desestabilizar con argumentos, la respuesta debe ser digna, firme y serena. Porque la verdad, como la soberanía, no necesita gritar para hacerse escuchar.

El desmentido que desmonta la narrativa mentirosa
La “lista negra” de Claudia.

Al término de la reunión entre el Subsecretario Landau y la presidenta Sheinbaum, comenzaron a circular comunicados oficiales tanto de la Embajada de Estados Unidos en México como del propio gobierno estadounidense. De forma categórica, desmintieron las versiones difundidas por la agencia Reuters, calificándolas como falsas y carentes de sustento.

Este gesto diplomático no solo representa un acto de responsabilidad institucional, sino que también evidencia el uso intencionado de narrativas falsas para generar tensión y desconfianza y Frente a ello, el gobierno de México reitera su compromiso con una relación bilateral basada en el respeto mutuo, la transparencia y la verdad.

Salió el chirrión por el palito

El cambio de narrativa provino de la presentación de una “lista negra” que la presidenta Sheinbaum expuso al Subsecretario Landau sobre el robo de petróleo a México, los carteles norteamericanos y los carteles financieros y el rumbo y tono de las conversaciones cambio, se acabó el chantaje con mentiras ya que la verdad, expuesta en esa mesa de palacio nacional, derrumbó la soberbia y preparó el encuentro en el G7 con el presidente Trump.

México también tiene una “lista negra” que según nuestras fuentes involucradas nos han manifestado que esa lista debilitó el soberbio dialogo del Subsecretario Christopher Landau ya que aparecen nombres de patrocinadores de la campaña de Trump, entre ellos la Asociación del Rifle y dos importantes corporaciones petroleras globales, una en Luisiana y otra en Houston Texas.

El golpeteo va a seguir hacia México, Trump necesita las tierras raras mexicanas para ir substituyendo las importaciones, y la dependencia que hoy tiene de China, y solo le dieron SEIS MESES los chinos para ver si cumple los acuerdos firmados en Ginebra y Londres. Sin tierras raras la seguridad, el espacio y el ejército se paraliza.

México hoy, con firmeza y dignidad, responde con la verdad en la mano y la frente en alto.