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domingo, marzo 15, 2026
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Juan Rulfo, el escritor de ‘Pedro Páramo y el Llano en llamas’

Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, mejor conocido como Juan Rulfo, nació el 16 de mayo de 1917 en Apulco, Jalisco, aunque su registro oficial se realizó en la ciudad de Sayula. La familia Rulfo tenía propiedades en Sayula, San Gabriel y Apulco, y debido a la violencia de la Revolución Mexicana, se movían constantemente.
La infancia de Juan quedó profundamente marcada por el asesinato de su padre en 1923 y la muerte de su madre en 1927, lo que llevó al joven Rulfo a internarse en una escuela en Guadalajara, Jalisco.
Posteriormente, Rulfo se trasladó a la Ciudad de México, donde asistió como oyente a cursos de historia del arte en la Facultad de Filosofía y Letras. Su interés por la cultura autóctona mexicana se reflejó tanto en su obra literaria como en su trabajo fotográfico. Durante las décadas de los años 30 y 40, publicó sus primeros cuentos en revistas como «América» en la Ciudad de México y «Pan» en Guadalajara.
En 1948, el escritor se casó con Clara Aparicio, con quien tuvo varios hijos. Gracias a becas del Centro Mexicano de Escritores, dejó su empleo en una empresa de neumáticos y dedicarse por completo a la escritura.
En 1953 publicó «El llano en llamas«, una colección de cuentos que le valió reconocimiento inmediato. Sin embargo, su obra maestra, «Pedro Páramo«, publicada en 1955, lo consolidó como uno de los grandes escritores de la literatura universal.
La labor etnográfica de Rulfo culminó con su trabajo en el Instituto Nacional Indigenista de México, donde editó una de las colecciones más importantes de antropología contemporánea y antigua del país.
Además, publicó sus fotografías por primera vez en 1949 en la revista «América». Aunque realizó varias exposiciones, fue la de 1980 en el Palacio de Bellas Artes la que dio a conocer ampliamente su faceta como fotógrafo.
Rulfo falleció el 7 de enero de 1986 en la Ciudad de México, dejando un legado inmenso en la literatura y la cultura mexicana. Sus obras continúan siendo objeto de estudio y admiración, inspirando a generaciones de escritores y lectores.
Y así es como Juan Rulfo es un ícono cultural cuyo impacto trasciende fronteras y generaciones. Su vida, marcada por la tragedia y la resiliencia, y su obra, rica en profundidad y humanidad, continúan siendo relevantes y resonantes en el mundo actual.