Colaboración de Juan de Dios Olivas
La diputada federal petista Lilia Aguiar es acusada de sacar al pandillero que lleva adentro y de agredir a la senadora Lily Téllez para intentar callarla en plena sesión del Congreso de la Unión, de esas en las que Gerardo Fernández Noroña nomás no ha podido poner orden.
En vídeos difundidos por la senadora panista, se ve cuando Aguilar la toma del hombro para intentar arrebatarle y apagar un megáfono con el que Teller gritaba “Ferrer corrupto, ya vas a correr”, en alusión al nombramiento de Juan Antonio Ferrer, el exdirector del IMSS Bienestar, como embajador de México ante la Unesco, lo que derivó en un forcejeo entre ambas.
Tras el percance, la senadora denunció por agresión a Lilia ante la Fiscalía General de la República y solicitó medidas de protección para que la chihuahuense no se le vuelva a acercar, algo que difícilmente le van a dar en el Congreso de la Unión los agentes federales.
“El hecho de ser diputada federal no le otorga licencia para abusar del poder ni para agredirme”, expresó la senadora, a quien, por cierto, cientos de usuarios de redes sociales le dieron su respaldo reprobando la conducta de Lilia Aguilar.
Por el mismo tema, en otras sesiones la senadora panista fue confrontada por la senadora Karina Ruiz, quien a punta de tijeras intentó cortar el cable del megáfono.
Con esas conductas, la 4T tal parece que no aguanta las sopas de su propio chocolante que ellos recetaban hasta a los presidentes de México en pasadas legislaturas donde Morena era minoría.










