Controversial…
El precio de venta de medio México
15 millones de dólares que desaparecieron los conservadores de 1848.
Parte 1/2
Por: Raúl Sabido
¿Fue México víctima de una invasión… o de una negociación mercantil? ¿Quiénes realmente entregaron medio país? ¿Y por qué seguimos escuchando las mismas voces, los mismos intereses y el mismo conservadurismo mediático del siglo XIX, ahora en traje moderno?
Antecedentes
Durante generaciones se nos enseñó que Estados Unidos nos arrebató más de la mitad del territorio “a la fuerza”, con tropas invasoras victoriosas que llegaron hasta el centro del país. Sin embargo, el mapa mutilado que resultó de la Guerra México-Estados Unidos (1846–1848) no fue únicamente producto de una conquista bélica, sino también de una transacción calculada.
En febrero de 1848, se firmó el Tratado de Guadalupe Hidalgo, por el cual México cedió más de 2 millones de kilómetros cuadrados territorio que hoy conforma California, Texas, Arizona, Nuevo México, Utah y partes de otros estados a cambio de 15 millones de dólares.
Los firmantes mexicanos del tratado fueron José Bernardo Couto, Miguel de Atristain y Luis Gonzaga Cuevas, representantes del gobierno conservador encabezado por el presidente interino Manuel de la Peña y Peña. Este último, pragmático ante la ocupación militar estadounidense, optó por negociar una salida con pérdidas “administrables”, que derivó en una “cesión” territorial remunerada por demás histórica.
Por parte de Estados Unidos, el emisario fue Nicholas Trist, enviado por el presidente James K. Polk, un expansionista que vio en México una oportunidad económica y estratégica.
¿Y el dinero?
Los 15 millones de dólares desaparecieron en los pasillos oscuros del poder. No hubo informe público, consulta popular ni inversión significativa en las zonas despojadas. Según los registros oficiales (incompletos y poco fiables)
ese dinero se usó para pagar deuda externa, cubrir gastos militares, y respaldar a la élite centralista, que mantuvo el control del estado mientras México se desangraba territorial y moralmente.
No hubo justicia para quienes, de un día para otro, quedaron atrapados en tierra extranjera. Muchos mexicanos fueron expropiados, discriminados, y obligados a jurar lealtad al nuevo país sin haberlo elegido.
La historia no se repite; se perpetúa
La historia no se repite como una copia: truena cuando los actores no cambian y los intereses siguen intactos. Hoy, los herederos ideológicos de aquel conservadurismo, aunque desplazados electoralmente, intentan debilitar a un gobierno nacionalista que fue elegido por una mayoría histórica.
Lo atacan por rescatar bienes públicos, por redistribuir la riqueza, por defender los recursos nacionales. Y lo hacen desde espacios mediáticos, cámaras empresariales, y editoriales que reproducen el mismo guion expansionista de 1848: entregar sin preguntar, pactar sin consultar y vender sin rendir cuentas.
La guerra simbólica
Ya no se firman tratados en villas desoladas a escondidas y en silencio, pero sí se libran guerras simbólicas en noticieros, redes sociales y campañas de descrédito. La retórica conservadora, con teleprompters dictados desde think tanks (centros de pensamiento) extranjeros que disfrazan la dependencia como modernidad, y la dominación como libertad económica.
El objetivo: recuperar privilegios, retroceder políticas de justicia social, y servir a los intereses de Estados Unidos como lo hicieron sus antecesores hace ya casi dos siglos.
Niños Héroes: el contraste que arde
Mientras se negociaban territorios en silencio, seis cadetes del Heroico Colegio Militar (Juan de la Barrera, Agustín Melgar, Vicente Suárez, Francisco Márquez, Fernando Montes de Oca y Juan Escutia) decidieron quedarse a defender el Castillo de Chapultepec en septiembre de 1847, desobedeciendo órdenes de retiro y entrega del Castillo.
Murieron por un México que ya se estaba vendiendo. Su gesto, convertido en mito, sigue siendo un espejo incómodo para quienes hoy prefieren pactar con intereses extranjeros antes que proteger lo que es de todos (México).
Conservadurismo actual: actores identificados
Partidos Políticos
México Republicano: Movimiento emergente de derecha, dirigido por Juan Manuel Oliva. Su propuesta: enfrentar al modelo social de Morena con una agenda neoliberal y moralista.
Partido Acción Nacional (PAN): Defensores del libre mercado y aliados de sectores empresariales. Promueven políticas que privilegian el capital sobre el trabajo y la administración pública mínima.
Partido Revolucionario Institucional (PRI): Ha transitado de revolucionario a conservador. Sus alianzas lo ubican lejos de la redistribución del poder, cercano a la conservación del privilegio.
Empresarios
Ricardo Salinas Pliego, Claudio X. González, Carlos Slim Domit entre otros que han participado en eventos con sectores conservadores estadounidenses. En particular, han sido vinculados con espacios de influencia como la embajada norteamericana bajo Ronald Johnson, alineado con la doctrina económica de Trump.
Medios y Analistas
Enrique Krause y Héctor Aguilar Camín quienes desde Letras Libres y Nexos han promovido modelos económicos de mercado, cuestionando políticas redistributivas y energéticas. Sus editoriales reflejan una narrativa internacionalista, siempre alineados con intereses ajenos a México.
“Lo trágico no es que la historia se repita, sino que lo haga con los mismos actores y el mismo libreto, disfrazado de modernidad.”








