*Controversial…*
*El precio de venta de medio México*
Conservadores de ayer y hoy: misma mente con distinto traje.
Parte 2/2
Por: Raúl Sabido
*Conservadurismo: una arquitectura mental histórica*
En México, el conservadurismo no ha sido solamente una orientación política; ha sido una forma de pensar, temer y gobernar. A veces vestido de institucionalidad, otras de modernidad, pero siempre buscando preservar estructuras de poder y evitar que la soberanía se democratice.
Aunque los contextos han cambiado, las fuerzas internas que motivan al conservadurismo (el miedo al reordenamiento social y la pérdida del privilegio) siguen firmes. Y lo más grave: repiten el libreto, con nuevos disfraces, nuevas narrativas y las mismas intenciones.
*El pueblo obedece, no participa*
Los firmantes mexicanos del Tratado de Guadalupe Hidalgo (José Bernardo Couto, Miguel de Atristain y Luis Gonzaga Cuevas), actuando bajo el gobierno interino de Manuel de la Peña y Peña, cedieron más de dos millones de km² del territorio nacional. Lo hicieron desde el miedo al caos, el interés por mantener el poder jerárquico, y la certeza de que el pueblo debía obedecer, no participar.
Se justificaron con la necesidad de “preservar el orden”, pero esa orden significó amputar la nación y sostener privilegios sobre soberanía, cambiaron parte del país por el poder que negociaron.
*Paralelismo psicosocial del conservadurismo*
Ayer y hoy.
| Dimensión: | Siglo XIX: | Siglo XXI: | ||
| Visión del país | Centralista, elitista, orden clerical | Gerencial, tecnocrática, control mediático | ||
| Relación con el pueblo | Paternalismo vertical | Narrativa democrática sin convicción | ||
| Miedo dominante | Revolución liberal, secularización | Redistribución de riqueza, nacionalismo popular | ||
| Relación con EE.UU. | Subordinación diplomática | Dependencia económica y alineación ideológica | ||
| Narrativa de poder | Herencia, sangre, religión | Mercado libre, mérito empresarial, modernidad | ||
| Instrumento principal | Iglesia, ejército, prensa oficial | Medios digitales, capital financiero, consultoras | ||
| Actitud ante el cambio | Rechazo frontal a reformas progresistas | Simulación de apertura, resistencia soterrada |
*Interpretación política profunda*
Ambos conservadurismos comparten una matriz emocional e ideológica, en ambos casos temen al pueblo empoderado, rechazan la transformación estructural, y buscan mantener el privilegio bajo la custodia “responsable” de ellos. En el siglo XIX operaban desde el púlpito y el decreto; en el XXI desde el micrófono, el algoritmo y la narrativa importada.
Ayer vendieron territorio; hoy venden soberanía energética, laboral y mediática. En el siglo antepasado pactaron con Estados Unidos desde la rendición; en el siglo presente lo hicieron desde la dependencia.
*La guerra simbólica actual*
Las batallas del siglo XXI no se libran con fusiles, sino con discursos, redes sociales y think tanks (laboratorio del pensamiento/ideas) que moldean la percepción pública. No hay tratados firmados, pero sí alianzas ideológicas, mediáticas y empresariales con actores que operan desde Washington y replican sus modelos económicos en México.
Figuras como Claudio X. González, Ricardo Salinas Pliego o Carlos Slim Domit han sido vinculadas con agendas conservadoras en eventos como los impulsados por el exembajador Ronald Johnson, cercano a la doctrina Trumpista. En lo editorial, analistas como Enrique Krause y Héctor Aguilar Camín, desde Letras Libres y Nexos, cuestionan programas sociales y energéticos, favoreciendo modelos privatizadores respaldados por medios internacionales fieles al neoliberalismo y conservador.
*La diferencia no es el mapa, es la conciencia*
Ayer nos mutilaron el territorio. Hoy, el intento es condicionar las conciencias. La amenaza ya no llega por mar, sino por algoritmos, narrativas patrocinadas y discursos que confunden modernidad con dependencia, y libertad con mercado sin patria.
*La resistencia del pensamiento crítico*
Ya no nos envolvemos la bandera para lanzarnos al precipicio, como los Niños Héroes que murieron en Chapultepec en 1847. Hoy la honramos desde otra forma de valentía: el pensamiento crítico. Pensar con conciencia es resistir con dignidad. Quien piensa, no se vende. Quien cuestiona, no se entrega.
*”Lo trágico no es que la historia se repita, sino que lo haga con los mismos actores y el mismo libreto, disfrazado de modernidad.”*








