15.6 C
Chihuahua
lunes, marzo 16, 2026
- Publicidad -

Un feminicidio previsible

Carta abierta a la gobernadora Mara Lezama, primera mujer en gobernar Quintana Roo

Luz Estela “Lucha” Castro

Gobernadora Mara Lezama:
En días recientes circuló un video estremecedor en Quintana Roo. En él se observa a Arturo Antonio Aguirre Moreno golpeando y violando brutalmente a una joven mujer, a pesar de que ella ya contaba con una orden judicial de protección vigente.
Los gritos desgarradores de la víctima nos atraviesan el cuerpo y el alma. Nos recuerdan que acudir a denunciar una violación es un camino tortuoso, lleno de miedo y revictimización, y que obtener una orden de protección termina siendo solo un trámite si al final la mujer queda sola, indefensa, frente a un agresor que se siente con el derecho de violarla cuantas veces quiera.
Este caso no es aislado: refleja las fallas estructurales que el sistema jurídico continúa reproduciendo. Apenas hace unas semanas, la Comisión de Expertas del CEDAW presentó un informe con 90 recomendaciones al Estado mexicano, subrayando la urgencia de garantizar el acceso real a la justicia para las mujeres. Al mismo tiempo, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio OCNFeminicidio México hemos señalado que las medidas de protección en México funcionan más como simulacros que como herramientas reales para resguardar vidas.
Usted ha afirmado:
“En Quintana Roo tenemos un gobierno humanista con corazón feminista… Mujer es vivir sin violencia, Mujer es Poder.”
También declaró:
“La historia no se escribe, se construye y lo estamos haciendo las mujeres.”
Hoy, desde esta preocupación colectiva, le exigimos su intervención directa en este caso. No se trata solo de más protocolos o más leyes, sino de revisar la actuación de todas y todos los operadores del sistema de justicia que le fallaron a esta joven. Sin seguimiento real ni reacción inmediata, las órdenes de protección no cumplen su propósito.
Esta denuncia pública busca exhibir las fallas estructurales, pero sobre todo busca acompañar a la víctima para que sepa que no está sola. Que sepa que hay personas en todo México que no vamos a callar hasta que haya justicia, reparación y verdadero resguardo de su integridad.
La vida y la dignidad de las mujeres importan solo si el Estado actúa con responsabilidad, empatía y justicia.