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martes, marzo 17, 2026
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Una mano fuerte sacudirá Morena

Controversial…

Una mano fuerte sacudirá Morena
La adición sin depuración no es crecimiento: es ruido que resta

Por: Raúl Sabido

¿Se avecina una resta?

Con Sheinbaum al mando y la Comisión de Honestidad y Justicia más activa que nunca, sí hay fuertes señales de depuración. Pero será quirúrgica, no escandalosa. Se busca consolidar el rumbo sin incendiar el barco.

Sheinbaum, la mano que ordena

Claudia Sheinbaum no solo está detrás, está al frente, aunque lo haga con guantes quirúrgicos y voz pausada. Su postura pública ha sido clara: “no tolerará que el discurso de austeridad se convierta en una burla de pasarela”.

Ante los escándalos innecesarios por viajes lujosos, comparados con los de un Marajá venido a menos, de figuras como Andrés López Beltrán, Ricardo Monreal y Mario Delgado, la presidenta ha lanzado llamados firmes a la “justa medianía” juarista, recordando que el poder se ejerce con humildad y que “no puede haber gobierno rico con pueblo pobre”.

¿Sacudida interna en Morena?

Sí, es inminente y no es una brisa: es una reconfiguración tectónica. El Consejo Nacional de Morena ha aprobado medidas que apuntan a una depuración estratégica como son la creación de una Comisión Nacional de Admisiones para filtrar perfiles que quieran ingresar al partido. Evaluación de figuras con trayectorias cuestionadas, especialmente aquellas que provienen de otros partidos. Rechazo explícito al nepotismo, clientelismo y uso de candidaturas como moneda de cambio. Fortalecimiento de estructuras territoriales y municipales para consolidar el rumbo hacia 2027.

La sacudida no es solo ética, sino estructural. Morena busca blindarse contra infiltraciones oportunistas y consolidar su hegemonía con cuadros leales a los principios y formados en campo, con la gente.

Olores a perfume de mujer

En tiempos donde los ideales se negocian con el partido mayoritario, y la austeridad es el nuevo perfume del poder, un grupo de políticos morenistas, desoyendo al liderazgo y los principios, pasea por los salones dorados de Europa y Asia con la soltura de un Marajá venido a menos. Se les ve entrando a hoteles cinco y siete estrellas, bebiendo champán sin culpa histórica, y cuantas cosas más que antes criticaron y señalaron con severidad. ¿La contradicción? Que mientras el discurso en México habla de franciscanismo (la justa medianía), las imágenes gritan “Versace de Dubái”.

Lo interesante no es solo el lujo: es ¿quién lo ve?, ¿quién lo documenta?, y con qué precisión lo entrega en bandeja de plata a los medios digitales mexicanos más ávidos de escándalo que de periodismo

Espías sin placa, fotógrafos sin crédito

Las fotos no tienen firma, pero tienen intención. Los protagonistas no miran a la cámara, porque no saben que existe. Es espionaje profesional silencioso, quirúrgico, y sospechosamente oportuno.

¿Quién está detrás?

Hay varias teorías: Agencias extranjeras interesadas en documentar los excesos del nuevo partido hegemónico mexicano. Grupos internos de poder que quieren debilitar facciones específicas dentro de Morena. Medios digitales con fuentes internacionales, quizás conectados con filtradores que operan fuera del radar oficial con intereses políticos en contra de grupos específicos de Morena. Y la clásica Fiscalía de la CDMX, que ya tiene antecedentes de espiar sin permiso (desde Mancera) con una colección de geolocalizaciones que harían sonrojar a la CIA.

¿Se estaría gestando la purga más importante dentro de Morena?
¿Llegaron los tiempos de resta?

Durante años, se pensó que la oposición en México estaba condenada a ser una criatura de la nostalgia priista o de la decadencia panista. Sin embargo, las señales más claras de un nuevo contrapeso político no vienen de fuera del poder, sino desde el corazón del partido dominante: Morena. En sus entrañas se gestan fracturas, disidencias y purgas que estarían creando una oposición que no nace del pueblo, sino del fuego amigo y, además, de una purga necesaria y urgente exhibiendo y justificando las incoherencias políticas y de pensamiento de los purgados.

La posible disidencia morenista ya no quiere seguir principios ni predicar valores, pero tampoco quiere, ni pueden, volver al PRIAN. Su visión es distinta, se identifican más con un partido de centro derecha, con aspiraciones de control y obediencia, pero con un discurso conservador, que abogue por privilegios y deshaga de la política la justa medianía, pero, también les urgiría la cara que sepa hablarle al votante de clase media, que se identifique con ellos, pero lo que saldría de Morena estaría sumamente agotado, pero muy conocedores de la maquinaria electoral.

En esa posible disidencia estarían operadores experimentados, legisladores incómodos, asesores desencantados, y hasta comunicadores que antes fungían como medio de transmisión del partido. Algunos ya han sido relegados, otros simplemente están esperando el momento para dar el salto y navegaran con la bandera del “desencanto” en lo interno cuando la realidad es que no pudieron seguir los principios éticos, morales y fundacionales de Morena, no se identifican con ellos, pero esperan mejores tiempos oportunos para ellos.

No se han descubierto aún porque bien saben que no se pueden exhibir en estos tiempos iniciales de turbulencia interna porque son temerosos y son cobardes a la orfandad política, el cobijo hoy es cómodo.

Ya están a la vista los que se irían

No hay nada oculto para la mano femenina que ha demostrado que es estratega probada. Son políticos cobijados por Morena que han cruzado líneas demasiado riesgosas que se salen de los lineamientos como son algunos gobernadores, operadores políticos muy importantes, estrategas digitales probados. Todos ellos podrían ser los arquitectos de la próxima verdadera oposición en México y a Morena.

Quien pensó que el poder blindaba por ascendencia política, hoy descubre que el padre con poder también expulsa, el movimiento es mas importante que las terquedades inmaduras.

Algunos desafiaron con sus deslealtades al poder presidencial, comprometieron seriamente los objetivos del movimiento y eso tiene sus consecuencias, el movimiento tiene trazada su ruta y detenerla o desviarla no es perdonable.

No son iguales, ni piensan igual y por eso Morena los invitará a retirarse

Los tiempos de restar han comenzado.