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lunes, marzo 16, 2026
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Venezuela

Controversial…

 *Venezuela*

China y Rusia desafían a EE.UU.

Por: Raúl Sabido

Venezuela ya no es solo un país en crisis, es el epicentro de una disputa global. Mientras Washington despliega buques de guerra y ofrece recompensas por líderes venezolanos, Beijing y Moscú refuerzan su respaldo a Maduro. ¿Por qué? Porque Venezuela no es solo petróleo: es poder, influencia y narrativa.

*China y Rusia: ¿Solidaridad o estrategia*?

Ambos países han invertido miles de millones en Venezuela, mientras Estados Unidos sanciona y manda buques de guerra. China, mediante préstamos respaldados por petróleo, ha financiado infraestructura y energía. Rusia ha brindado apoyo militar y técnico, además de participar en PDVSA.

*Pero no es altruismo. Es cálculo*

China busca consolidar su influencia en el sur global, proyectándose como defensor de la soberanía frente al “imperialismo” estadounidense. Rusia, por su parte, ve en Venezuela una oportunidad para desafiar a EE.UU. en su propio patio trasero, replicando la lógica de la Guerra Fría.

*Trump y la agresividad militar*

¿Defensa o espectáculo?

Estados Unidos ha intensificado la presión sobre Venezuela, aplicando sanciones, bloqueo económico, despliegue militar en el Caribe y una recompensa multimillonaria por Maduro. Todo bajo el argumento de combatir el narcotráfico y restaurar la democracia.

Pero detrás de toda esa retórica habría cálculo político. Venezuela se convirtió para Trump en un símbolo útil para movilizar a su base electoral, mostrar fuerza internacional y distraer de las crisis internas. La militarización del Caribe fue también una advertencia a América Latina puntualizando que EE.UU. no toleraría la expansión de influencias extranjeras (léase China y Rusia) en lo que considera su “patio trasero”. La Doctrina Monroe 2.0 en acción.

*El embargo comercial*

Asfixia con nombre y apellido

Desde 2015, EE.UU. ha impuesto más de 350 sanciones unilaterales contra Venezuela como bloqueo de activos, exclusión del sistema de pagos SWIFT y embargo total sobre el petróleo, su principal fuente de divisas. Aunque se afirma que hay excepciones para alimentos y medicinas, *en la práctica los fondos están congelados y las transferencias bloqueadas*.

Esto impide importar insumos básicos para hospitales, escuelas y supermercados. La hipocresía es evidente, se castiga al pueblo mientras se disfraza de defensa humanitaria.

*Las consecuencias humanas*

Sin acceso a mecanismos de pago, Venezuela no puede adquirir insumos médicos ni alimentos. Esto ha provocado la escasez de medicamentos y aumento de muertes evitables. Migración médica y desnutrición infantil, reportada por organizaciones como #CompartePorUnaVida.

Más de 7 millones de venezolanos han migrado por razones económicas y de salud y a colapsado el sistema productivo, sin divisas, no hay maquinaria ni materias primas.

*El oro retenido*

Durante la pandemia, Venezuela solicitó al Banco de Inglaterra la devolución de 31 toneladas de oro (más de 1.000 millones de dólares) para financiar alimentos y medicinas a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD-ONU).  La respuesta fue negativa. El Reino Unido, al no reconocer a Maduro, se negó a liberar el oro. El caso escaló a tribunales británicos mientras la pandemia avanzaba y los hospitales colapsaban.

El oro, símbolo de soberanía, quedó atrapado en una disputa diplomática y el pueblo, sin acceso a recursos vitales.

El Reino Unido se constituyó en tribunal electoral para sancionar la legitimidad del gobierno de Venezuela, pero, reconocía a Juan Guiado como presidente, quedándose el Banco de Inglaterra con el oro venezolano, Estados Unidos quería a Guaidó como presidente interino.

 ¿Quién sostiene a Venezuela?

 ONGs, redes de exiliados y países aliados han intentado llenar el vacío impuesto por el embargo comercial.

ONGs como “Ayuda Humanitaria Venezuela” y “Ser Fuerte es mi Destino” envían alimentos y medicinas desde EE.UU., Europa y América Latina. “Unasur” ha gestionado importaciones desde países vecinos.

China y Rusia han enviado ayuda técnica, médica y alimentaria en donde los supermercados hoy se ha mejorado el abastecimiento de alimentos, ropa, enseres principalmente, pero sin fluir como debería ser en una economía dinámica.

Pero estas redes no sustituyen un sistema económico funcional. Son parches en una herida abierta.

¿Por qué EE.UU. impuso el embargo?

Las razones son múltiples y entrelazadas. Aunque se presentan como medidas para “restaurar la democracia”, responden a intereses estratégicos, ideológicos y económicos en lo que consideran su patio trasero:

  1. Políticas internas del régimen venezolano: EE.UU. acusa a Maduro de violaciones a los derechos humanos, corrupción y vínculos con el narcotráfico. Con estas acusaciones justifican las sanciones y aislamiento financiero.
  1. Apoyo ilegal a la oposición: El respaldo a Juan Guaidó como “presidente interino” fue codificado en leyes expedidas por el Congreso de los Estados Unidos como la “*Ley de Defensa de los Derechos Humanos y la Sociedad Civil en Venezuela*” (2014) y la “*Ley VERDAD*” (2019). Estas leyes legalizan el cerco económico como parte de una estrategia de cambio de régimen, respaldada por líderes opositores como Guaidó y la hoy líder opositora María Corina Machado Parisca.
  1. Desafío geopolítico: Venezuela ha promovido alianzas con China, Rusia e Irán, apostando por un mundo multipolar. Esto desafía la Doctrina Monroe (1823), que establece que América Latina debe permanecer bajo influencia estadounidense.
  1. Control de recursos: Con las mayores reservas probadas de crudo del planeta, Venezuela representa de sumo interés energético estratégico para Estados Unidos. Pero esa riqueza ha sido también su condena. El embargo busca reconfigurar el acceso a esos recursos bajo condiciones favorables, casi de propiedad, a Washington.

¿Y el pueblo venezolano?

Mientras las potencias juegan ajedrez, millones de venezolanos enfrentan escasez, migración forzada, represión y pobreza. La geopolítica no llena estómagos ni cura enfermedades. El drama humano queda eclipsado por los intereses cruzados de quienes ven en Venezuela una ficha, no una nación soberana, negándole la libertad de auto determinación y soberanía.

El embargo no solo castiga a un gobierno, castiga a un pueblo. Y mientras las potencias juegan a la geopolítica, los venezolanos sobreviven entre la escasez, la migración y el olvido.

*No podemos desconocer las consecuencias a largo plazo de los embargos impuestos por Estados Unidos, la muestra la tenemos en Cuba*.