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domingo, marzo 15, 2026
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El amparo fantasma: La mentira en delito, y el escándalo en boomerang

Controversial…

 El amparo fantasma:
La mentira en delito, y el escándalo en boomerang

Por: Raul Sabido

Apenas se anunció la iniciativa presidencial para modificar la Ley de Amparo, los opositores, esos alquimistas del caos, se lanzaron como jauría hambrienta sobre cualquier oportunidad de escándalo.

No les bastó con tergiversar el contenido de la reforma, que busca limitar el uso abusivo del amparo y fortalecer el interés público. No les bastó y tenían que fabricar una bomba atómica mediática. Y la armaron en Zacatecas, el feudo de la familia Monreal.

Según sus redes, sus chats y sus voceros, los hijos del expresidente López Obrador habrían tramitado un amparo para evitar órdenes de presentación y privación de la libertad. El “¡ya ven, teníamos razón!” se convirtió en mantra. Los administradores “equilibrados” de grupos digitales cantaban la ruptura entre López Obrador y Sheinbaum como si fueran testigos de un divorcio celestial que añoraban y que desean con todas sus malas vibras . La narrativa era perfecta: traición, impunidad, fractura interna. Solo había un problema. Era completamente falsa, insostenible ante la verdad contundente.

La verdad detrás del montaje:

Los hermanos López Beltrán jamás tramitaron tal amparo. Fue una tercera persona, ya identificada, quien usurpó sus identidades. El juez que otorgó el amparo, sin verificar correctamente al beneficiario, detonó una cadena de errores que ahora se convierte en una bomba judicial. Porque mentirle a un juez y suplantar identidades no es solo inmoral: es un delito grave.

El amparo permite las no firmas por la misma naturaleza de los casos por los que se otorga pero, no firmar ni el abogado litigante ni sustentar la petición con una denuncia debidamente sustentada y firmada eso ya redunda en complicidad.

Mentir ante la justicia:
El precio del perjurio.

Falsear información en un juicio puede constituir perjurio, con penas de prisión y pérdida de derechos legales. Pero en este caso, la gravedad se multiplica: suplantar identidades implica de 3 a 12 años de cárcel, además de responsabilidad civil. No es solo un montaje político. Es una violación manipulada directa al Estado de Derecho.

Los pericos de la desinformación:

Los voceros opositores que amplificaron la mentira sin verificar, sin contrastar, sin siquiera leer el expediente, han quedado como altavoces del ridículo. Su credibilidad, ya erosionada por años de exageraciones, recibió otro golpe. El escándalo que pretendía fracturar a la 4T terminó fracturando su propia narrativa.

El daño auto infligido:

El autor intelectual del montaje no solo enfrentará consecuencias legales. También habrá perdido autoridad moral. Y los pericos digitales que repitieron la mentira han quedado como lo que son: eco sin sustancia.

En lugar de debilitar al movimiento obradorista, fortalecieron su cohesión interna. El veneno que prepararon terminó en sus propias copas.

La reforma sigue su curso:

Mientras tanto, la verdadera reforma a la Ley de Amparo avanza. Limita las suspensiones que afectan el interés general, impide que se usen amparos para frenar normas en abstracto, y busca que los juicios no se eternicen. Pero claro, eso no vende titulares. Lo que vende es el escándalo, aunque sea inventado.

Una reflexión final:

Este episodio es una lección brutal: la mentira como herramienta política tiene fecha de caducidad. Y cuando se usa sin escrúpulos, termina envenenando al que la lanza.

El caso Zacatecas no será recordado como un golpe a la 4T, sino como el día en que la oposición se exhibió a sí misma: sin ética, sin estrategia y sin vergüenza, desesperados ante la avalancha de cambios en las leyes que los habrá de limitar y poner en el limbo con sus fechorías cubiertas por las leyes a modo.

Todo el día 17 de septiembre hicieron un festín con toda su fuerza mediática pero su mentira no se pudo sostener y se ahogaron en sus propias intenciones.

Exhibidos en la manipulación de la ley para afectar a terceros y no sólo una vez, sino tres veces….manipular perversamente la ley tiene sus consecuencias y las veremos pronto.

Queda claro que están buscando los opositores que las investigaciones del huachicol fiscal caigan en el descrédito y que les permita maniobrar para quedar completamente

Una vez más, se exhiben solitos como los farsantes profesionales que son: mentirosos compulsivos, ansiosos de que alguna de sus patrañas pegue, aunque sea por accidente. Pero claro, el verdadero negocio no está en decir la verdad, sino en fracasar con estilo. Y ahí es donde brillan los merolicos de los medios y los periodistas a sueldo, que cobran por vender humo y disfrazar el desastre como si fuera estrategia.