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sábado, marzo 14, 2026
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Morena en Chihuahua: cuando el poder se vuelve más importante que el proyecto

Eduardo Arredondo

No es exagerado decirlo: Morena en Chihuahua se está desmoronando desde adentro. La narrativa de unidad y transformación que alguna vez convenció a miles de chihuahuenses, hoy se ve ensombrecida por luchas internas, protagonismos y ambiciones personales. Morena no ha sabido hacer política en el estado. Lo que debería ser un movimiento con causa, se ha convertido en un campo de batalla donde cada quien quiere jalar agua para su molino.

A muchos no les gusta escucharlo, pero lo que está pasando en Chihuahua es un reflejo del desgaste natural de un partido que nació desde el idealismo, pero que hoy, sin López Obrador al frente, comienza a perder dirección. Ya no basta con invocar la “Cuarta Transformación” como consigna vacía. Hoy se necesita estrategia, unidad y un mínimo de visión colectiva. Y eso, en Morena Chihuahua, brilla por su ausencia.

Los grupos internos siguen peleando entre sí como si estuviéramos en la oposición. Se lanzan ataques, se filtran encuestas, se desacreditan unos a otros. Lo que menos hay es trabajo en equipo. Lo que sobra es protagonismo.

Andrea Chávez y la factura del poder

Un caso emblemático es el de la senadora Andrea Chávez, quien a inicios de año se perfilaba como la figura más fuerte de Morena para competir por la gubernatura en 2027. Sin embargo, encuestas recientes —como la publicada por MetraMetrics— muestran un declive significativo en su popularidad. ¿Por qué? Por la misma razón que tantos otros han caído en la política: el exceso de confianza y el mal cálculo de sus alianzas.

Su cercanía con el grupo conocido como “La Barredora” (o como algunos le llaman en privado, la “élite guinda”) ha generado recelo incluso entre simpatizantes fieles de Morena. Se percibe que Chávez ya no representa a la base, sino a una élite política que quiere decidir sin consultar, imponer sin dialogar.

Y eso, en un estado como Chihuahua, se paga caro.

La oportunidad de Pérez Cuéllar (y el reto)

Mientras tanto, Cruz Pérez Cuéllar, alcalde de Ciudad Juárez, ha tomado la delantera en las preferencias internas. Su estilo pragmático, cercano al territorio, y alejado de pleitos nacionales, lo han hecho crecer. Hoy lidera con el 33.9% de apoyo, mientras que Chávez cae al 28.5%. Pero que nadie se confunda: esto no es una victoria asegurada. Morena aún tiene tiempo de recomponer el camino o profundizar su crisis.

¿Y el resto? Héctor Cabada, Juan Carlos Loera y Ariadna Montiel completan la lista, pero todos por debajo del 13%. Morena tiene perfiles, sí. Pero lo que no tiene es un liderazgo claro que convoque a la unidad, ni una ruta firme que los aleje del caos interno.

Sin AMLO, se acaba la cohesión

Morena debe asumir una realidad incómoda: ya no está AMLO. Ya no basta con repetir sus frases o colgarse de su popularidad. Hoy cada estado tiene que construir su propia narrativa, su propio liderazgo. Y en Chihuahua, si no se ponen de acuerdo, les pasará lo mismo que al PRD: morirán por sus propias divisiones.

Morena tiene todo para ganar en 2027, pero también todo para perderlo. La militancia está viendo. La ciudadanía también.

Y el tiempo corre.