Colaboración de Juan de Dios Olivas
El alcalde Cruz Pérez Cuéllar está igual que el perro de hortelano, ni come ni deja comer. Ni trabaja ni quiere que otros trabajen en lo que él ha dejado de hacer en la ciudad. La nueva de esta semana son los intentos de sus dependencias municipales por bloquear las obras de reposición de un colector sobre la avenida Lerdo, en el Centro Histórico de la ciudad, que requiere no solo agua y drenaje, también bacheo y pavimentación de calles que no son atendidas por el Municipio.
Pero la JMAS solo hace su trabajo; son más de 4 kilómetros de tubería de la red de agua potable y drenaje que tenía 40 años sin ser intervenida. En el lugar se ubican 250 tomas sanitarias, incluyendo las del viejo edificio de la Nielsen, donde se ubican Obras Públicas y Desarrollo Urbano, que ni así, miran que también saldrán beneficiados y adoptan la instrucción del alcalde de bloquear la obra.
Ni así la van a detener, aseguró ayer el director ejecutivo de la JMAS, Sergio Nevárez Rodríguez, quien consideró una injusticia por parte de Pérez Cuéllar los intentos para frenar las obras.
“No es justo, alcalde, que no nos permita terminar lo que habíamos prometido, que el día 23 íbamos a terminar la calle Lerdo y sus alrededores. No es justo ver a un alcalde que confunde las cosas”, dijo en sus redes.
Nevárez nuevamente retó al alcalde y aseguró que están dispuestos a cualquier prueba que les quieran hacer, pero pidió que los dejen trabajar.
Con los intentos de bloqueo a la obra, el alcalde no solo está bloqueando una obra de la JMAS Juárez, sino de la gobernadora Maru Campos, que ha hecho de la descentralizada uno de sus principales ejes de trabajo en la frontera. Sus mercaderes de la publicidad dirán lo contrario, pero en realidad Cruz está como el perro de hortelano de la obra del poeta y dramaturgo español Lope de Vega, no trabaja por Juárez ni de trabajar.¡Así las cosas!








