Luz Estela “Lucha” Castro
! Pero qué necesidad! diría nuestro querido Juanga… ¡y cuánta razón tenía!
Gobernadora Evelyn Salgado, que ocurrencia o simple desconocimiento eso de hacerle homenaje a Rubén Figueroa. Sí, ese mismo, el de la mano dura, el de la represión, el del miedo y la impunidad. Uno de los personajes más siniestros de Guerrero, responsable de violaciones graves a los derechos humanos.
Si esto viniera de un gobierno del PRI o del PAN, pues no me sorprendería ”, Pero de Morena, y de una mujer además, sí que deja a más de una con la boca abierta. Como dice el dicho: “no hay peor error que olvidar de dónde venimos”.
Gobernadora, cuando una ocupa un cargo público, tiene la obligación moral y política de conocer la historia, si no de todo México, al menos de su estado. No se puede andar levantando monumentos a quienes dejaron heridas abiertas. Y mucho menos hacerlo desde la Secretaría de Cultura. Porque eso, gobernadora, sí que es el colmo del descaro. ¡La cultura debe honrar la verdad, no maquillar la barbarie!
De veras, parece que no hay asesores que le digan que con cosas así le está sirviendo la mesa a la derecha. Esos que un día sí y el otro también andan buscando cómo pegarle a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo . Y ya la oigo decir: “no me ayudes, comadre”.
El patriarcado no descansa, y cuando se le rinde tributo a sus viejos caciques, se le da nueva vida. Usted, gobernadora, podría estar del lado de las víctimas, de las mujeres, del pueblo que sigue esperando justicia. Pero no, prefirió darle brillo a la memoria del opresor. Y como dice otro dicho: “dime con quién andas y te diré quién eres”.
Por eso, con respeto pero con firmeza, le digo: ¡ya basta de homenajes al autoritarismo! Que si de recordar se trata, recordemos a Vicente Guerrero, Hermenegildo Galeana, Manuela Molina “La Capitana”, Juan Álvarez, Ignacio Manuel Altamirano, Jesús Salgado, Genaro Vázquez, Lucio Cabañas, Carmelo Cortés, las madres de las y los desaparecidos, y a cientos de mujeres y hombres que no alcanzaríamos a nombrar, pero que han dado su vida por libertad y justicia.
En este sentido, realizar un homenaje a este tipo de personajes funestos es una ofensa a la historia y a la dignidad de un pueblo que ha resistido, luchado y soñado con un futuro más justo.
Lo menos que esperamos es que disculpe !
Porque, gobernadora, quien olvida su historia… termina haciéndole honores a su verdugo.
Atentamente,
Lucha Castro
Ciudadana indignada








