La organización Construyendo Solidaridad y Paz es identificada como un reciclaje del extinto Partido Encuentro Social (PES), que perdió su registro en 2018 y que tiempo después intentó regresar al escenario político bajo el nombre de Encuentro Solidario en 2021.
Esta organización se autodefine como enfocada en los valores sociales y comunitarios, con especial énfasis en la familia, la cohesión social y un alto sentido ético y moral.
La organización busca transformarse en un nuevo partido político y ha logrado avances en los requisitos de afiliación ante el INE, así como en la realización de las asambleas distritales que exige la ley.
El reportaje llevado a cabo por Contracorriente Chihuahua indicaría la presunta compra de afiliaciones a cambio de despensas, lo que constituiría una violación grave a la ley electoral mexicana, que prohíbe expresamente ofrecer dádivas a cambio del voto o de la afiliación política.
Esta nota surge a raíz de una publicación en Facebook, donde un perfil con el nombre “T” buscaba personas que quisieran una despensa con solo acudir con su credencial del INE. Esta publicación se detectó el viernes 13 de febrero. A continuación, las capturas:






Después de la conversación sostenida en Facebook, el domingo 15 de febrero de 2026 se visitó el salón de eventos Mayessy según instrucciones de “T” Al llegar, se pudieron observar numerosas personas, entre las que destacaban adultos mayores y personas rarámuris, en la siguiente serie de videos se puede observar a personal de la organización coordinando a los asistentes hacia mesas con personal del INE para llevar a cabo la afiliación.
Se trató de entrevistar a varias personas, quienes solicitaron que fuera sin cámara, manifestando que tenían miedo a represalias y deseaban mantener su identidad en el anonimato.
De las tres personas con las que se tuvo oportunidad de conversar, la primera indicó que le habían prometido una despensa a cambio de solo asistir al evento, pero que nunca le dijeron que debía afiliarse, por lo que consideraba que se trataba de un engaño.
Las otras dos personas, visiblemente nerviosas, comentaron: “Acudimos por simple curiosidad, ya que una amiga nos invitó, pero ya estando en la puerta era afiliarse, casi casi a fuerza, y para no quedar mal con mi amiga, pues entramos”.
Al realizar un recorrido por fuera del salón, se logró identificar a varias personas que coordinaban la llegada de asistentes con listas y que hablaban entre ellas sobre cómo sería la coordinación de las “ayudas” para los participantes.
Si bien a las personas que ingresaban al evento se les mencionaba que la afiliación era voluntaria y no se observó ninguna coerción, sí se observó que algunas personas, al enterarse de que debían afiliarse, optaron por retirarse del lugar.
De resultar cierta esta práctica de regalar despensas para atraer afiliados a esta organización, próxima a convertirse en partido político, no solo constituiría un delito, sino que también pondría sobre la mesa la falta de ética de este tipo de agrupaciones al aprovecharse de la necesidad de las personas.
Como siempre, usted, amable lector, tendrá la mejor opinión desde su propia perspectiva.








