Colaboración de Juan de Dios Olivas
El alcalde Marco Bonilla toreó las fakes news que desde Juárez generó la presidencia municipal del alcalde Cruz Pérez Cuéllar y volvió a cortar orejas, rabo y clavó banderillas en la espalda a su principal adversario en la carrera por el 2027 a quien nuevamente le salió el tiro por la culata y terminó haciéndole publicidad al alcalde de la Ciudad de Chihuahua.
Pérez Cuéllar, que se convirtió en nota nacional por el caso LeBarón, en vez de revisar a todos los policías municipales de Juárez por las pruebas de confianza que él mismo dice que no sirven porque fallaron con el Monster, el agente sicario que fue detenido por el asesinato de los niños y mujeres LeBarón, se enfocó a la difusión de noticias falsas que ni los niños de kinder le creyeron.
No pegaron ninguna de las versiones pueblerinas de quienes publicaron historias en las que citaron que la DEA les dio documentos desclasificados en los que aparecía una supuesta investigación contra Bonilla y su hermana.
Con la mano en la cintura el alcalde de Chihuahua tumbó las fakes mostrando simplemente su tarjeta Global Entry otorgada por Estados Unidos a viajeros de confianza, previa investigación de la misma DEA, el FBI, la CIA y otras agencias para aprobar el uso de la Línea Express en cruces internacionales y en aeropuertos. Los que viven en la frontera lo saben, no a cualquiera le dan este permiso porque se exige total honestidad y se revisan hasta las infracciones viales.
Bonilla cruzó por la Línea Exprés de Zaragoza rumbo al aeropuerto de El Paso, Texas, para volar a Los Ángeles y regresar por la misma ruta, algo que quizás Pérez Cuéllar no puede realizar desde que apareció en la lista de Marco Rubio, el secretario de Estado norteamericano.
Quizás Cruz intentó usarlo de distractor las fakes tras la exhibida en medios de comunicación a nivel nacional e internacional que le dio la familia LeBarón por sus nexos con el crimen organizado exhibidos por la protección al Monster.
Quizá las reacciones alocadas de Pérez Cuéllar también se están dando más por la encuesta de CEreserch que pone a Bonilla 7 puntos por encima de él. Quizás son ambas cosas y es una mala semana para el juarense.
Por lo pronto, las fakes fueron publicidad gratuita para Bonilla que supo convertirla en positivos y quien respondió con un «Uy, qué miedo, miren cómo estoy temblando» y, sin decir su nombre, tachó de inmaduro a Pérez Cuéllar por las burdas cortinas de humo que levantó y lo remató con un «no somos iguales, no manchen».








