“Es clara la voluntad de los parlamentarios del Partido Consevador de que haya un nuevo líder del partido y, por tanto, un nuevo primer ministro”. Con esta declaración, el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, anunció su dimisión este jueves, tras el último escándalo que sacudió su gobierno y provocó una cascada de renuncias en el ejecutivo.
Johnson se retiró como líder de su formación pero dijo que continuará como primer ministro hasta que su partido elija un sucesor. Señaló que ha acordado con el líder del grupo de diputados conservadores sin cartera, Graham Brady, que el proceso para reemplazarlo debe comenzar de inmediato, con un calendario que será anunciado la semana que viene.
Dejará Downing Street (la residencia del premier británico) menos de tres años después de haber sido elegido por una amplia mayoría en las elecciones de diciembre de 2019.
La decisión de Johnson se produce tras dos días en los que dimitieron más de 50 miembros del ejecutivo. Los primeros fueron los ministros de Economía y de Salud, Rishi Sunak y Sajid Javid, quienes presentaron su renuncia el martes por el modo en el que Johnson gestionó las acusaciones de conducta sexual inapropiada contra el diputado conservador Chris Pincher.
Después le siguieron otros ministros, viceministros y otros cargos menores del gobierno.








