Luz Estela “Lucha” Castro

Hoy amanecimos con una noticia que resonó fuerte en todo el país. La primera mujer en encabezar la fiscalia General de la República Ernestina Godoy, lo dijo claro y para que se oyera lejos: no habrá impunidad. Y vaya que se escuchó, porque de la Ciudad de México a Chihuahua hay más de 1500 kilómetros…
La Fiscala honró su palabra y cumplió con la detención del exgobernador César Duarte Jáquez. Pero para que eso fuera posible —para que siquiera se girara una orden de aprehensión— se necesitó algo fundamental: la voluntad política y el compromiso de cumplir la principal promesa de tu campaña como gobernador.
La sociedad civil chihuahuense tuvimos un activismo intenso, valiente, incansable: exigiendo justicia para Chihuahua, llenando espacios con nuestra voz, sosteniendo la esperanza cuando muchos querían que se apagara.
Y debemos recordar que las investigaciones sólidas resistieron amparos y soportaron embates, y que tuvieron graves consecuencias para quienes se atrevieron a romper el pacto de impunidad. El fiscal de Derechos Humanos, Francisco González Arredondo, fue encarcelado por hacer su trabajo con dignidad, y tú has sido blanco de una brutal campaña de desprestigio y de fabricación de delitos, orquestada por la gobernadora beneficiaria de la corrupción.
Por eso, hoy quiero decirlo con claridad y sin matices:
La noticia no es un cierre, sino un principio.
Un principio que demuestra que cuando se enfrenta a la impunidad con valentía y perseverancia —como lo hiciste tú y tu equipo aun pagando el precio de la calumnia— la verdad encuentra la manera de abrirse paso.
Esta carta es para reconocer tu integridad, tu coherencia y tu compromiso con un Chihuahua más justo. Nada borrará lo vivido, pero hoy la verdad se asoma, y lo hace gracias al camino que decidiste sostener, aun cuando otros hubieran claudicado.
Con respeto y cariño.
Lucha Castro








