SERGIO ARMANDO López-Castillo
A raíz de los llamados a personajes de la política nacional, que hizo la precandidata presidencial morena, Claudia Sheinbaum, para conformar su plataforma electoral, recientemente, hay quienes se obstinan, en Chihuahua, en encajonar a uno de ellos: Javier Corral, como traidor y ex malgobernador y político, de cara al grupo de la ex jefa de gobierno capitalino (Cdmx).
Así hemos visto en estas últimas horas y días, intentos de diatriba y confrontación, iguales a los que se vieron, cuando Corral estaba en funciones de mandatario chihuahuense, frente al Presidente Andrés Manuel López Obrador, lo que a la postre no les funcionó a los detractores de ambos, acá en el estado grande, ni en otras latitudes del país.
Ahora que JACO se ha incorporado al trabajo temático rumbo a la presidencia de México en el 2024, de Sheinbaum Pardo, otra vez, varios verdugos mezquinos, se volcaron como hienas, resentidas, y otros celosos y envidiosos juarenses y chihuahuitas, contra el ex panista, haciendo eco a mentiras, chismes, y otros cuentos diversos, e inventando tantas historias inverosímiles y dantescas, en las que ya casi nadie cree.
Esa conducta de propios (as) paisanos, la mayoría ligados al maru-duartismo en Chihuahua, se antoja estéril, inútil, porque no abona ni beneficia a nadie, incluso, ni a personeros ni exponentes del mismo espectro partidario contrario, y como cuando se le quiso dividir y amarrarle navajas ante López-Obrador, tampoco en esta ocasión, podrán hacerlo quedar mal ante la aspirante presidencial de la 4a. Transformación. Y lo veremos en no mucho tiempo…
Otros han reflexionado y ponderado, que el ex panista Corral y la morenista Sheinbaum, harán valer sus coincidencias e ideas compartidas, sobre todo en materia de combate a la corrupción y a la impunidad, antes que la poca o mucha mella, que pueda hacer el “opuesto” origen partidista de los dos personajes de marras.
Así como en el pasado reciente, JACO y AMLO, no obstante sus diferencias iniciales por el conflicto del agua en la zona de la Boquilla del centro-sur del estado, terminaron reconociéndose y valorándose entre sí, sin duda que la aportación del ex gobernador de Chihuahua (2016-2021) al futuro plan de gobierno de Cluadia, finalmente se impondrá, a todo el estiércol y las malas voluntades de quienes ahora los condenan públicamente por aliarse.
Es claro, si revisamos su historia, que tienen coincidencias afortunadas, en sus formas de lucha por la democracia y la sociedad, y sobre todo, contra las prácticas desaseadas, corruptelas y abusos de poder, que siguen siendo un cáncer no extirpado totalmente, tanto en la entidad que gobernó Corral, como el país que aspira dirigir Claudia y su equipo.
Independientemente de que Sheinbaum y Corral hayan militado en diferentes frentes y trincheras, y tengan su capital político identificado con distintos bandos ideológicos, el tema para el que se le llamó al ex panista, es una tarea y asignatura que conoce muy bien en convocado.
No por nada, está hoy el otro ex gobernador, César Duarte Jáquez, en prisión preventiva, sujeto a un juicio, justo por peculado, corrupción, e impunidad, de lo que gozó todo un sexenio, y algunos meses después del mismo.
En ese sentido, y en todo caso, lo que debe importarnos a todos los ciudadanos, de Chihuahua y de México, nación, es que ambos, Claudia y JACO, trabajen en serio y se comprometan a dar una batalla anticorrupción sin tregua y a fondo, llegado el momento; una tarea que a todos nos debiera atañir.
Porque es evidente que el verdadero enemigo, envuelto en la corrupción, por décadas, sigue estando en muchos, esos sí, impresentables priistas y panistas, y sus gobiernos, por pequeños o grandes que sean, y a quienes la mayor parte de la gente en el país, conoce muy bien.
Esa la lucha contra los corruptos, abusivos de poder y saqueadores, es una causa que les es común a estas dos personalidades públicas, cuyos enemigos y “acusadores”, o adversarios, sencillamente son los mismos, de ambos.
En el fondo, Corral, el ex gobernador chihuahuense, al igual que López Obrador y Sheinbaum Pardo, son y seguirán siendo radicales contra la corrupción y la impunidad, y así lo han manifestado una y otra vez, pésele a quien le pese… Y vaya, que en Chihuahua y en otras partes de México, les ha pesado a muchos y muchas.
En cuanto a la designación de Tatiana Clouthier, hija de Manuel Clouthier, “Maquío”, como coordinadora de voceros en la pre-campaña de Sheinbaum, parece una buena medida, y excelente decisión, aunque no han faltado las críticas y los señalamientos en el asunto, por aquel desdén por parte de López-Obrador, hacia la regiomontana, cuando ésta renunció a una secretaría, en una de las conferencias mañanareas.
El hecho de que Claudia Sheinbaum tienda los más puentes posibles, con sectores históricamente distantes a la visión progresista y de izquierda en la que inscribe el proyecto de seguimiento de la 4@ T, tal como es el caso de la población neoleonesa, aparentemente controlada por Movimiento Ciudadano y el suigéneris gobernador “fosfo” Samuel García, y todo el galimatías político y de telenovela que vimos, sigue llamando la atención de la precandidata morena.
Con Tatiana Clouthier en el grupo cercano, Sheinbaum busca repetir el éxito que tuvo en esa entidad, dominada en lo económico, también, por el Grupo Monterrey, Andrés Manuel en el 2018.
Porque el voto del norte, e impulsado por un sector empresarial importante allá, le sigue interesando al Presidente y a la precandidata de Morena, ya que ahí sigue habiendo sectores que, históricamente se le han negado a la izquierda mexicana.








