Se cree que más de 1.000 niños, muchos menores de 5 años, se han visto afectados en más de 35 países y algunos casos han sido tan graves que han necesitado hasta trasplantes de hígado.
Sus causas eran desconocidas, pero ahora, un grupo de científicos británicos asegura haber descubierto la posible causa.
Los investigadores creen que detrás de los nuevos brotes están dos virus comunes que regresaron después de que terminaron las cuarentenas por la pandemia:
- el adenovirus, que normalmente causa resfriados y malestares estomacales
- virus adenoasociado 2 (AAV2), que normalmente no causa enfermedad y requiere un virus “ayudante” coinfectante, como el adenovirus, para replicarse.
Los dos equipos de investigadores, de Londres y Glasgow, creen que los bebés, expuestos más tarde de lo normal a estos virus debido a las restricciones por la covid, perdieron algo de inmunidad temprana contra ellos.
Eso explica, en su criterio, por qué algunos desarrollaron complicaciones hepáticas inusuales y preocupantes.








