Por Ulises El Griego
Buscándole …
¡En mi casa no pasa eso! — UEG
Hace poco tiempo, la presidenta Claudia Sheinbaum le dio un “jalón de orejas” diplomático a la senadora de Morena, Andrea Chávez, por andar promocionando su imagen con el fin de ser la candidata de Morena para la gubernatura de nuestro Chihuahua. En el argot político, diría don Fidel Velázquez (qepd): “El que se mueve no sale en la foto”.
Pero estamos hablando de otros tiempos en la política, donde aquella “dictablanda” y aquel presidencialismo dictaban hasta quién iba a gobernar San Pedro de los Saguaros. Ahora son otros tiempos. Yo diría que ahora: “el que se mueve, sí sale en la foto”.
–Hay que moverse con estilo, no a lo wey– UEG
Ese regaño bien pudo aplicarse no solo a la senadora Andrea Chávez, sino también a la delegada del Bienestar en Chihuahua, Mayra Chávez, porque no solo comparten el mismo apellido, también comparten la sed por el hueso.
La delegada Chávez, desde que tomó las riendas de la Delegación, inició también su campaña para la presidencia municipal de Ciudad Juárez. Y es que, apadrinada por la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, la infraestructura del programa y los apoyos que otorgan a la población, siente que no es delegada, sino la candidata ya oficial.
Hay que saberle disimular — UEG
No lo digo yo, amable lector; basta con revisar las redes sociales de la delegada y usted mismo podrá observar las múltiples visitas que hace a Ciudad Juárez, realizando recorridos casa por casa, organizando eventos del Bienestar para promocionar su imagen, y sosteniendo reuniones en colonias con personajes políticos de esa ciudad.
Chihuahua no es solo Juárez — UEG
Pero en Chihuahua capital y el resto del estado son contadas las veces que la delegada se ha dignado a visitar y recorrer a pie. Para esas tareas, se apoya en la infraestructura y el capital humano de la Delegación.
Estaría bien que la delegada le “tapara el ojo al macho” y no solo trabajara arduamente en Ciudad Juárez, donde está en plena campaña, sino también en el resto del estado, se comprende que tenga su corazoncito y suspire por otro hueso, pero lo cuestionable es utilizar programas federales para hacer campaña.
“Lo que bien se aprende jamás se olvida” — Refrán popular
Y vaya que la delegada aprendió bien de su pasado en el PRI, donde no fue cualquier ficha, sino una pieza clave del duartismo.
Al parecer, eso de la vieja escuela tricolor no se olvida fácilmente, ahora, jugando al “no es lo que parece” y al clásico “descártenme”, anda muy aplicada haciendo su luchita.
“Dime con quien te juntas”, en más de una ocasión ha sido vista con prominentes priistas y panistas —sí, esos mismos de toda la vida—, a quienes, por lo visto, todavía les rinde cuentas… o mínimo les sigue pidiendo “consejos”
Porque una cosa es cambiar de partido, y otra muy distinta dejar las mañas.








