La legisladora panista denunció que el programa del engomado ecológico, impuesto el cobro como obligatorio desde 2023, ha generado una recaudación superior a $71 millones 630 mil pesos, sin que hasta el momento exista evidencia alguna de que dichos recursos se destinen a mejorar el medio ambiente ni a rehabilitar espacios públicos como El Chamizal, el cual —subrayó— “permanece seco, abandonado, quemado y sin obras de reforestación o riego”.
Además, destacó que la Coordinación de Seguridad Vial ha aplicado más de 7 mil multas a automovilistas por no portar el engomado, con sanciones, que al momento se ha ingresado más de 16 millones 600 mil pesos adicionales para el Municipio de Juárez.
“Mientras los juarenses enfrentan una economía golpeada, el Gobierno Municipal se ensaña con cobros y sanciones que no reflejan ningún beneficio tangible para la ciudadanía”, puntualizó.
La diputada recordó que el costo del engomado ($339 pesos con 48 centavos) equivale a casi un día de salario mínimo y afecta de manera directa a las familias trabajadoras.
“De acuerdo con el padrón vehicular de la ciudad, este esquema podría recaudar hasta 288 millones de pesos, un verdadero golpe al bolsillo ciudadano sin justificación ambiental ni legal”, agregó.
La diputada Xóchitl Contreras señaló que no se opone a las políticas de cuidado ambiental, sino a que se usen como pretexto para imponer cargas económicas y abrir espacios a la corrupción: “Hemos recibido denuncias de ciudadanos que reportan la venta del engomado original hasta en 600 pesos, sin revisión alguna.
Esto ya no es un programa ecológico: es un negocio privado a costa de la gente”, enfatizó.








