Controversial…
🕊️ El genocida Nobel de la Paz
Por: Raúl Sabido
La intentona de ser nominado:
En la reciente Asamblea General de la ONU, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó entrever su deseo de ser considerado para el Premio Nobel de la Paz. Lo hizo mientras defendía con firmeza el respaldo incondicional de su gobierno a Israel, en medio de una ofensiva militar que ha dejado más de 65,000 palestinos muertos en Gaza, la mayoría civiles, mujeres y niños.
La paradoja es brutal:
¿Cómo puede aspirar al máximo reconocimiento por la paz quien sostiene, con armas y diplomacia, una guerra que la ONU y múltiples líderes internacionales han calificado como genocidio? El presidente francés Emmanuel Macron lo dijo sin rodeos: “Trump podría ganar el Nobel solo si detiene la guerra en Gaza”.
La cínica contradicción:
La trampa en Qatar.
Trump, sin embargo, no solo se niega a reconocer al Estado palestino, lo considera una “recompensa para Hamás”, sino que ha bloqueado iniciativas diplomáticas que buscan una solución política al conflicto. Lo irónico es que el mismo Trump, en semanas anteriores, promovió negociaciones de paz en las que incluyó a Hamás como interlocutor, y luego bombardeó y aniquiló a sus representantes en Qatar. ¿Entonces, cuál es el criterio? ¿Cuándo Hamás sirve para negociar y cuándo se convierte en excusa para justificar el exterminio?
El hipócrita combate al terrorismo:
Más desconcertante aún es que Trump haya reconocido al presidente de Siria, Bashar al-Assad, un líder acusado de crímenes de guerra y vinculado activamente a redes terroristas de Bin Laden que Estados Unidos combatió durante décadas. ¿Cómo se explica que se condene a unos y se legitime a otros, según convenga la narrativa geopolítica?
A veces el premio Nobel es a conveniencia:
Este tipo de contradicciones no son nuevas en la historia de los Nobel. Henry Kissinger lo recibió en 1973 mientras la guerra de Vietnam ardía. Pero en el caso de Trump, la ironía alcanza niveles grotescos. No se trata solo de omisión, sino de acción directa: Estados Unidos es el principal proveedor de armas y tecnología militar que permiten la continuidad de la guerra, la destrucción y el exterminio en Gasa.
La pregunta que debemos hacernos no es si Trump merece el Nobel, sino qué significa hoy “la paz”. ¿Es un trofeo diplomático para quienes firman acuerdos sin detener las balas? ¿O es un compromiso ético con la vida, la justicia y la dignidad humana?
El pueblo palestino, cercado, hambriento y bombardeado y Gaza destruida, y demolida, no necesita más discursos. Necesita que quienes tienen poder, como Trump, dejen de alimentar la maquinaria de guerra. Porque no hay paz posible cuando se normaliza el exterminio, cuando las fábricas de armamento están produciendo, vendiendo y patrocinando campañas de políticos republicanos.
Y puede ser nominado:
Pero si el comité Noruego del Nobel alguna vez considerara a Trump como candidato, que al menos escuche el eco de las ruinas de Gaza “Porque en ese silencio, donde ya no habrá voces, se encontrará la verdad”
Hace unas semanas atrás escribí un artículo titulada “La Riviera de Gaza” en el portal de “contracorrientechihuahua” donde señalo la posible y real razón de la destrucción total de Gaza y el exterminio palestino.
Un personaje que mueve los hilos para exterminar a una nación por sus intereses no es, ni será jamás, digno de tan siquiera ser considerado para ser nominado. El hacerlo implicaría que se debió haber otorgado el Premio Nobel de la Paz a Adolfo Hitler también.








