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lunes, marzo 16, 2026
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El manual del oposicionista

Gabriela Borunda

Recordar es aprender,  la nueva oposición mexicana no tiene mucho que recordar. A lo mucho el triste capítulo de los niños españoles o el verano caliente por la gubernatura de Chihuahua en 1986. Vamos a recordar.

En el caso de los niños españoles, hijos de republicanos en el exilio, se trata taba de 456 niños, que llegaron al puerto de Veracruz en 1937 y que luego fueron trasladados a Morelia.  Se pensaba entonces que los niños volverían pronto a España tras la restauración del gobierno democráticamente electo, pero el ascenso del gobierno militar de Francisco Franco y su prolongado período en el poder, hicieron de esa estancia temporal algo definitivo, se les traslado a la Ciudad de México, se regularizó su situación migratoria y accedieron a la educación pública que el país ofrecía.

Otros países como Argentina y Chile, también acogieron a estos niños, pero ahí las fuerzas franquistas en alianza con los conservadores de cada país, secuestraron a los niños para regresarlos a España y darles una educación monarquista y religiosa que les quitara las telarañas socialistas. ¿Por qué en México no pasó eso? Muy fácil, los niños se trasladaban de sus hogares temporales a la escuela por ahí de las seis de la mañana, y nunca hubo manera de que la ultraderecha mexicana se levantara  de madrugada a vigilar el paso de los niños para perpetrar el secuestro y repatriación ilegal, tenían más o menos la desidia de Javier Corral.

Meterse con los niños, atacar a un niño, deslegitima todo acto e institución, la propia iglesia católica no se ha podido recuperar bien a bien, por más esfuerzo que ponga el Papa Francisco, de las desgarradoras denuncias de pederastia, así como la oposición del PRI y el PAN no pueden recuperarse de su fervoroso afán de insultar al hijo del presidente López Obrador, no hablo de su hijos, mayores, don gandules que están muy lejos de la justa medianía republicana, hablo del niño Jesús Ernesto. Los agravios de la oposición contra este niño rayan en lo delincuencial, se trata de hacer sentir mal a un niño, de desmoronarlo moralmente  exhibiéndolo y haciendo mofa de él.

Circulan fotografías del niño, cosa totalmente ilegal, sin causa justificada ni autorización de los padres, en estas fotografías se descalifica la persona del niño por tener sobrepeso y por ser tez morena. Quiere decir que la oposición está llena de bullys a los que no quiero en el poder ni en mi peor pesadilla. Si lo que lo descalifica a un niño es tener algo de sobrepeso y ser moreno, significa que la oposición ya descalifico 39.1% de la población adulta en México que tiene sobrepeso, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición. Y según la Encuesta Nacional de Movilidad Social los mexicanos somos 36.1% morenos claros, 21.7% morenos fuertes y 8.6% de plano somos un frijolito oscuro muy intenso.

No sé si el PRI y el  PAN ya hicieron la sumatoria y se dieron cuenta de cuántos electores han descalificado con sus descalificaciones contra un niño por tener sobre peso y ser moreno, creo que esa oposición está convencida de que no necesita al 66.4% de los electores para derrotar a la maquinaria de Morena en el 2024. Que saludable sería para la democracia mexicana tener una oposición seria y responsable.

¿Qué se le puede cuestionar a la administración democráticamente electa del presidente López Obrador? Por principio de cuentas las desaparición de las estancias infantiles, el golpe más duro que han recibido las madres trabajadoras en una sociedad que no termina de transitar del todo hacia la equidad de género. Que si había más medio millón de niños fantasmas, bueno para eso eres el Presidente, crea órganos fiscalizadores. Que el INE cuesta muy caro y no es confiable, eso es escupir para arriba, porqué desde el espantoso y obvio fraude electoral de Carlos Salinas de Gortari, perpetrado contra el pueblo de México y su candidato Cuauhtémoc Cárdenas, la democracia fue paso a pasito conquistando espacios a través del IFE (ahora INE) y la participación ciudadana.

Que si Lencho Córdova es muy petulante y los funcionarios del INE son unos gastalones que ponen en viáticos hasta los condones que usan, pues nuevamente, para eso hay órganos fiscalizadores, pero la desaparición del INE sería un agravio a todos los mexicanos que durante años hemos aportado nuestro granito de arena en la construcción de un sistema electoral de voto directo, totalmente independiente de la figura presidencial y su extensiones de poder.

Hay tantas cosas que defender en una democracia que no entiendo el afán racista y ridículo de ensañarse con un niño por ser moreno y tener sobre peso, que de seguir así, el único candidato posible a la Presidencia de México podría ser Justin Bieber, al menos en los criterios de la oposición mexicana.

Me hacen pensar el famoso concierto contra la dictadura de Nicolás Maduro en la frontera con Colombia, y no es que Nicolás Maduro esté de forma legítima en el poder, yo no lo puedo decir, eso lo dirán mejor que yo los venezolanos.  Venezuela es un ejemplo de una oposición  de poca historia y poca experiencia, estrategias como el concierto del 2019 en la frontera entre Colombia y Venezuela, donde unos cantantes pop sin formación política y ni siquiera venezolanos pretendieron impulsar la presidencia del candidato venezolano Juan Guiadó fue tan ineficiente como los violentos bombazos en la ciudad de Caracas donde policías y algunos civiles resultaron herido y otros muertos. Maduro como viejo lobo de mar, no reprimió a la oposición, al menos en ese momento, dejando a la oposición venezolana con la imagen de unos criminales cualquiera patrocinados por particulares. Ojalá no nos tengamos que enterar que los patrocinadores de tan desafortunada oposición  son mexicanos,  porque eso sería muy triste para la democracia.

La oposición mexicana deberá ser menos perezosa, menos brutal con los inocentes, reconocer a figuras como Manuel Clouthier, Cuauhtémoc Cárdenas,  la sacrificada y congruente lucha de Luis H. Álvarez contra el fraude electoral en el tortuoso verano de 1986, o la resistencia del propio López Obrador contra el fraude en que el entonces presidente Vicente Fox impuso a Felipe Calderón.

Si la oposición más seria e informada del país la encabeza el periodista Víctor Trujillo, a través de su personaje Brozo el payaso tenebroso, vamos a tener dificultades para seguir construyendo la democracia, y es que la izquierda en México tiene una larga tradición de resistencia, empezando porque el Partido Comunista Mexicano fue por mucho tiempo clandestino y poseer un libro de Carlos Marx era causa de arresto, los que hemos creído en el socialismo democrático ya sabemos que como mínimo nos van a poner en el refrigerador laboral,  pero la derecha se estrena como oposición real, y sólo conocen la estrategias que han utilizado en su vida cotidiana con su empleados o con sus compañeros de clase, humillar al que les parece inferior a ellos, o sea más de la mitad de los mexicanos.

Así como hay un manual del anarquista, que por favor alguien les escriba el manual de la oposición.