Por Raúl Gómez Franco
PRIMERA PARTE
Imagínense pasar la noche a la orilla de este río (ver el vídeo), escuchando ese relajante sonido. Se levanta uno con nuevos bríos, con ánimos para hacer cualquier cosa, no obstante la edad que tengas y haber dormido en el suelo, dentro de una pequeña tienda de campaña. Eso hicimos el fin de semana de 7 y 8 de mayo un grupo de 14 loquillas y loquillos amantes de la naturaleza, vadeando (y cruzando) durante varios kilómetros el río Urique en lo más profundo de la barranca del mismo nombre en la Sierra Tarahumara, hasta llegar al punto conocido como Doble Herradura. Una maravilla natural. Un paraíso en la tierra…
Para llegar hasta el edén de Doble Herradura se requiere más de medio día de camino saliendo de la ciudad de Chihuahua, conocimientos de rappel, buena condición física para vadear durante unos 8 o 10 kilómetros el río Urique, cruzarlo varias veces (mojarse hasta el torso, inclusive), cargar mínimo unos 12 kilos en la mochila e ir dispuesto para disfrutar del paisaje, divertirse y abrirse a la aventura por encima del cansancio.
Ahora sí que, parafraseando a Cormac McCarthy, aquí no hay lugar para los débiles… Mejor quedarse en casa viendo una serie de Netflix o intentar un ascenso al cerro del Pescadito o al mirador del cerro Coronel…
Pero eso no es todo. En un grupo de 14 personas debe uno cargar también con cierta dosis de tolerancia, de respeto al otro y, por supuesto, de valemadrismo para cuando alguna situación o persona rebasan tu nivel de condescendencia. A veces eso resulta más pesado que la mochila pero no debe uno permitirse que algo así altere el propósito fundamental del viaje: divertirse, disfrutar y tratar de salir enriquecido con la experiencia…
Nuestra travesía comenzó a las 5 de la mañana del sábado 7 de mayo. Salimos en camioneta hacia Humira (una ranchería ubicada entre Creel y Guachochi). Entre cuatro y cinco horas por carretera. Cerca de Humira, a pocos kilómetros, está un puente que cruza el río Urique. El puente tiene una altura de entre 50 y 60 metros sobre el río, que hay que bajar en caída libre utilizando rappel para llegar hasta el cuerpo de agua de donde comenzará nuestra aventura de vadear y caminar.
Nuestro grupo fue guiado de manera más que profesional y atinada por el experimentado explorador Octaviano Legarreta, con el valioso apoyo de Alan Alvarado, Luis González, Cindy Ortega y Aarón Ortiz Soto, y fue integrado por Mane Legarreta, Adriana Amaro, Fabi Velázquez, Ana Lucía Cárdenas, Sol López, Angélica Gaytán, Luz Almanza, Karina y Raúl Gómez Franco.










