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domingo, febrero 22, 2026
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Hay nuevo “Lord Montajes” chihuahuita

Colaboración de Juan de Dios Olivas

En Chihuahua, quien se convirtió en parte del menú de los comederos, incluyendo el Pam Pam y el café del hotel Mirador donde se almuerza, come y cena política, fue el secretario de Desarrollo Humano y Bien Común, Rafa Loera, a quien algunos no pudieron evitar ponerle el mote del “Lord Montajes chihuahuita” por el capítulo estilo Rosa de Guadalupe que se aventó hace unos días.

Rafa intervino para atender una manifestación que lideresas de pasado priista realizaron frente al Palacio de Gobierno del Estado durante dos días, paralizando el centro de la ciudad de Chihuahua. Había llamado la atención por su evidente fondo político, puesto que protestaban contra el presidente de la JMAS, Alan Falomir; el fiscal general, César Jáuregui; y el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña, y de paso, para llamar más la atención mediática, incluyeron señalamientos directos hacia la gobernadora Maru Campos.

El movimiento fue presentado como una expresión ciudadana; llamó la atención el nivel de logística, el discurso cuidadosamente construido y, sobre todo, el timing político en el que se desarrolló, y es que en política no hay casualidades. Como Clark Kent, sin que nadie lo llamara Rafa Loera para atender y resolver en menos de 15 minutos lo que parecía un asunto más complejo por involucrar demandas de varias dependencias que difícilmente logró contactar en ese tiempo para resolver. Pero las duras guerreras inconformes con el mundo se calmaron solo con una palmadita en la espalda del funcionario sin más y al que nomás le faltó salir de una caseta telefónica. Seguramente no la pudo conseguir.

Por eso, en los comederos, al ir desmenuzando el episodio, las miradas comenzaron a dirigirse al edificio Héroes de la Revolución, la sede del secretario de Desarrollo Humano y Bien Común. Se convirtió en la comidilla, y no precisamente por ser el salvador del gobierno y de las demandas populares, sino por lo burdo de la maniobra política..

Más que una coincidencia, el capítulo se leyó como un intento por ganar reflectores y golpear a perfiles que hoy se encuentran arriba, a kilómetros de distancia de Rafa, quien ya está prácticamente fuera de cualquier competencia real. Al parecer, en esta ocasión ni la tan presumida “cercanía” con Maru es suficiente para reposicionarse. Se requiere más que eso, se requiere trabajar realmente porque ya se le cayeron los famosos Chalecos Azules y sus estrategias de repartir despensas a grupos vulnerables no bastan, más en la frontera donde los bastones que le mandó a la Subsecretaria Austria Galindo, fueron duramente criticados por algunos tras difundirse en redes sociales.

Ante el montaje que le está dando un nuevo mote a Rafa Loera, la pregunta queda en el aire: ¿será que afloraron viejas prácticas aprendidas en su etapa tricolor? Muchos se acordaron de los tiempos de cuando perteneció al viejo PRI y circularon algunas fotos, pero evidentemente, no aprendió de política, pero sí de montajes. ¡Así las cosas!