SERGIO ARMANDO López-Castillo
La última semana del pasado mes de febrero, en el mundo periodístico y de la tauromaquia de la capital, Chihuahua y otros lares, trascendió la partida de don Alberto Contreras Ruvalcaba, de este plano terrenal.
También conocido como “El Ronco”, y después de haber cumplido 100 años de edad y, finalmente, esta leyenda de la crónica deportiva en el estado de Chihuahua, se adelantó en el camino hacia el más allá.
“El Ronco”, un hombre dinámico, emprendedor, amigable, y creativo, tuvo una excelsa carrera en el ámbito del periodismo y la comunicación deportiva, inigualable.
El Colega, cuya trayectoria es envidiable aún hoy, para muchos, cerró las gloriosas páginas de su historia profesional el año 2025, con un siglo de tiempo en su haber, especialmente en el espectro de los deportes y de la tauromaquia.
Estamos seguros, muchos, la mayoría de sus amigos y compañeros de oficio, que Alberto “Ronco” Contreras, murió feliz, allá en la Madre Patria, España, país al que siempre admiró por la apasionante fiesta taurina que se goza en la península.
Él, desde allá al otro lado del atlántico, siempre se esforzó por promover a los matadores más famosos, como lo fueron Manolete, Joselito “El Gallo”, Juan Belmonte y Curro Romero, conocidos por definir el toreo; además de las figuras más recientes, y actuales, mencionadas en las crónicas publicadas por El Heraldo de Chihuahua.
Entre muchos, recordamos en una larga lista, donde se incluye a José Tomás, Morante de la Puebla, Enrique Ponce, Julián López “El Juli” y a su gran amigo, el diestro regiomontano Eloy Cavazos.
Vivió su infancia en la colonia Centro, vecino de la YMCA, Asociación Cristiana de Jóvenes, y fue sobreviviente de la tragedia conocida como las “7 cabecitas”, el 1 de agosto de 1939, cuando sólo tenía 14 años de edad.
En su juventud fue torero y tuvo su presentación en la antigua Plaza de Toros de Chihuahua, cuando éste se ubicaba frente a la Quinta Gameros, por el Paseo Bolívar, donde destacó por su valentía y arrojo.
El “Ronco” es padre de Raúl “Finito” Contreras, a quienes trajo a la luz, uno a fines de los años 60, y de Alberto Contreras Jr. en los años 90.
“El Ronco”, con su magistral actuación del “Estoque de Oro” un 8 de abril de 1967, estuvo a la altura de los grandes de México y de Iberoamérica Manolo Martínez y Eloy Cavazos.
“El Ronco”, siempre orgulloso de lo que hizo su hijo, con Alberto Contreras Salinas, lo llevó a varios lienzos del Estado y lo presentó en la Plaza La Esperanza bajo el auspicio de la connotada familia Valles.
Contreras Ruvalcaba inició la formación del Círculo de Cronistas Deportivos en los años 80, con los redactores de deportes Humberto Payán Franco, Raúl Urquidi, don Raúl Álvarez, y Beto Ayala, entre otros.
También, Siempre apoyó a los nuevos valores de la crónica deportiva.
Conoció las realidades del deporte, cuando fue director del periódico “Aplausos”, promoviendo el espectáculo, el deporte municipal, el sector estudiantil, y al lado de su esposa, Gloria Salinas, y sus hijos Adriana y Alberto, trabajaron incansablemente, para conseguir la publicidad y poder producir por varios años dicho tabloide.
Luchó contra los sistemas más antidemocráticos que se dieron en la fundación del Instituto Estatal del Deporte, y se opuso a los presidentes de asociaciones deportivas autocráticos y deshonestos.
Apoyó el gran auge de las carreras pedestres, la charrería, el basquetbol de los verdaderos Dorados y Adelitas de Chihuahua, así como al auge del automovilismo de los años 90.
De la misma forma Alberto Contreras Rubalcava, pugnó por una nueva Unidad Deportiva, fue admirador del profesor Roberto “Che” Saldívar, entre otros proyectos impulsados por él.
Quienes lo conocimos, estamos seguros que murió feliz, en el sitio y el tiempo preciso.








