
La Junta Municipal de Agua y Saneamiento de Chihuahua volvió a hacer de las suyas, resulta que el pasado 5 de septiembre realizaron trabajos de rehabilitación de la línea de drenaje en la avenida Juan Escutia, entre De las Industrias y Rufino Tamayo, todo muy bonito, muy institucional, con su respectivo comunicado oficial (ese que, por cierto, publicamos en nuestro medio):
👉 Cierre parcial de la Av. Juan Escutia por obras de drenaje
Hasta ahí todo bien, pero claro a ya prácticamente 1 mes de esta obra a la JMAS se le olvidó un pequeño detalle… nada importante: terminar el trabajo.
Porque sí, arreglaron la línea de drenaje, pero “olvidaron” tapar bien las zanjas, recarpetear, recoger los señalamientos y lo más importante, volver a abrir la avenida.
Los vecinos ya se acostumbraron al paisaje lunar que dejan las cuadrillas de la JMAS, y los automovilistas hacen milagros para esquivar las zanjas e incorporarse a la avenida parcialmente cerrada.
Las quejas no se hicieron esperar, y es que, para variar, la JMAS tiene la curiosa costumbre de empezar las obras con “bombo y platillo” y terminarlas solo cuando la gente se harta y les empieza a recordar a sus progenitores en redes sociales y medios de comunicación.
Así que ahí está otro “proyecto terminado” al estilo JMAS: a medias, con cinta amarilla, y con la esperanza de que nadie se fije demasiado.








