La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés) perdió parte de sus poderes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
El fallo histórico de la Corte Suprema de Estados Unidos representa un gran revés para los planes climáticos del presidente Joe Biden. El mandatario lo calificó como una “decisión devastadora”, pero dijo que el fallo no socavaría su esfuerzo por abordar la crisis climática.
El caso contra la EPA fue presentado por West Virginia en nombre de otros 19 estados mayoritariamente liderados por republicanos y algunas de las compañías de carbón más grandes del país.
En un fallo de 6-3, el tribunal se puso del lado de los estados conservadores y las empresas de combustibles fósiles y acordó que la EPA no tenía la autoridad para imponer medidas tan extensas.
Los grupos ambientalistas están profundamente preocupados por el resultado, ya que los 19 estados que presentaron el caso han tenido un progreso escaso en la reducción de sus emisiones, algo necesario para limitar el impacto del cambio climático.
Los estados demandantes representaron el 44% de las emisiones de EE. UU. en 2018, y desde 2000 solo han logrado una reducción del 7% en sus emisiones en promedio.
“El fallo de la Corte Suprema socava la autoridad de la EPA para proteger a las personas de la contaminación climática en un momento en que toda la evidencia muestra que debemos tomar medidas con gran urgencia”, dijo Vickie Patton, asesora general del Fondo de Defensa Ambiental, Environmental Defense Fund (EDF), una ONG basada en Nueva York.








