Controversial…
Dominical
La mediática oposición desesperada
Por: Raul Sabido
La derecha conservadora:
Entre el circo y el auto descrédito.
Hay olores que no se pueden ocultar, y el de la putrefacción política de la derecha mexicana ya se siente en cada rincón del espectro mediático. PRI y PAN, esos dos cadáveres que aún caminan, están viendo cómo sus filas se vacían como cantina en día de ley seca. Unos se van por la puerta trasera, otros hacen su show de despedida, pero todos coinciden en algo: el barco se hunde y los capitanes están jugando a la ruleta rusa por los remos.
La derecha conservadora (PRIAN), esa que presume de valores pero que se arrastra por los pasillos del poder como cucaracha en cocina ajena, ha perdido el norte, el sur y hasta el GPS. No tienen líderes, no tienen proyecto, y lo que es peor: no tienen vergüenza.
Su visión de país es tan rancia que ni ellos se atreven a mostrarla. Prefieren esconderla detrás de cortinas de humo, calumnias y escenografías de cartón y piedra que solo convencen a los que ya están convencidos… o comprados y no más, no avanzan y pagan a sus medios y comentaristas mediáticos por seguirlos llevando a la extinción, les cobran los mediáticos por fracasar.
Su estrategia es simple: si no puedes ganar, ensucia. Si no puedes convencer, grita. Si no puedes construir, destruye. Y así, como niños malcriados en berrinche eterno, lanzan denuncias de saliva, sin pruebas, sin sustento, pero con mucho eco en sus medios aliados. Porque si algo saben hacer es repetir mentiras hasta que parezcan verdades para ellos mismos solamente. La desesperación es su nuevo perfume, y huele a miedo en cementerio con tumbas abiertas a media noche.
Salinas Pliego el magnate que quiso ser víctima.
Televisión Azteca, por ejemplo, ha dejado de ser medio de comunicación para convertirse en bufón de pista de circo. Su misión ya no es informar, sino proteger al patrón. Ricardo Salinas Pliego, ese magnate con vocación de mártir fiscal, se pasea entre escándalos como si fueran trofeos. ¿Debe millones al SAT? Bah, detalle menor. ¿Estafó en Estados Unidos? Cosas que pasan. ¿Pagó 25 millones de dólares para no pisar la cárcel gringa? ¡Eso es lo que llaman “libertad empresarial”! …. Tantita vergüenza.
Se ha ido con todo en contra del gobierno con la fuerza de Televisión Azteca y sus merolicos a sueldo, se metió al terreno político y se ahorcó solito porque su cola de adeudos y estafas es grande y sustentada, hoy grita que es persecución cuando sus adeudos nacen desde el periodo neoliberal, y sus adeudos y estafas los realizó con inversionistas norteamericanos….. ¿víctima o perverso delincuente?
Alito y sus aventuras en el mundo del ridículo.
El arlequín de los medios.
Y mientras tanto, el PRI, ese dinosaurio que se niega a extinguirse, manda a Alito Moreno a hacer el ridículo internacional. Lo reciben en banquetas, lo ignoran en salones, y él sonríe como si no se diera cuenta de que es el arlequín del evento. Su papel es tan patético que ni los memes lo quieren.
La oposición mediática está desesperada:
Si lo está, y manifiesta más que eso, está desnuda y exhibida. Y no hay Photoshop que les salve. El pueblo ya no compra sus cuentos, sus montajes ni sus lágrimas de cocodrilos embarazados. La historia los está empujando al basurero, y ellos, en vez de resistirse con dignidad, se aferran al escándalo como último recurso.
Pero que no se diga que en el PRI no lo intentaron. Porque si algo hay que reconocerles, es que tienen talento para el circo, maroma y teatro. Lástima que el público ya se les fue hace rato a media función…. Y pueden perder hasta el registro como partido en la próxima elección intermedia, cada ves están más solos.
La descomposición orgánica del PAN:
Y si el PRI es un dinosaurio con complejo de influencer, el PAN es un fantasma con delirios de grandeza. Su existencia hoy se resume en una colección de exgobernadores con cuentas pendientes, candidatos que no entusiasman ni a sus propias familias, y una base que se reduce a lo nostálgico del privilegio perdido. El PAN ya no propone, solo se opone. Ya no debate, solo grita. Y cuando intenta articular una idea, se le cae como castillo de naipes en día de viento.
Su discurso es tan predecible como un mal chiste contado por tercera vez: “¡México está en peligro!” gritan, mientras se aferran a los mismos dogmas que nos metieron en el hoyo. Su patriotismo es de cartón, su moral es selectiva, y su estrategia es tan torpe que parece diseñada por sus adversarios. En vez de construir, se dedican a destruir, pero con herramientas oxidadas y argumentos reciclados.
El PAN vive de la nostalgia de un país que solo existió en sus comerciales. Hoy, su liderazgo es una tómbola de mediocridad, donde el premio mayor es no hacer el ridículo… aunque casi nunca lo logran.
Se han convertido en el eco de sí mismos, en la sombra de lo que alguna vez pretendieron ser. Y mientras el país avanza, ellos se quedan mirando el retrovisor, esperando que el pasado vuelva por arte de magia.
Atrás, muy lejos, quedaron los verdaderos liderazgos ideológicos que fortalecían al PAN, y más lejos aún quedaron los principios de sus fundadores, todos en el olvido y substituidos por una camada de derecha que no tiene brújula y que está corrompida hasta la médula, un partido que logró ascender al poder por hacerse cómplice de la oligarquía vende patrias, y que solo los pudieron sostener dos sexenios.
Pero la magia se acabó. Y el PAN, como buen ilusionista fracasado, sigue sacando conejos muertos de su sombrero.
Lo podrido del PAN está en sus liderazgos y su cúpula directiva nacional que solo buscan ahora poder sobrevivir y negociar su impunidad en las narices de su base militante que duerme la modorra de medio día.
Cuando los opositores (PAN) esconden sus verdaderos proyectos de nación es porque sus bases de pensamiento están sumamente alejados del pueblo de Mexico.
Opositores y pueblo hoy caminan en sentidos opuestos.








