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domingo, marzo 15, 2026
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La reforma es ley y debemos respetarla; pero la decisión de votar es nuestra

HABLANDO Y ESCRIBIENDO

La participación ciudadana en el proceso electoral, derivada de la reforma judicial, no es ni por mucho, una garantía de avance democratico, como tampoco de la mejora inmediata en la calidad de justicia que se imparte.

No es, igualmente, la mejor manera de elegir a un juez, mediante su popularidad, cuando su perfil es eminentemente técnico.

La manera de elegir a quien imparte justicia, no cambia per se, el diseño estructural del sistema de justicia imperante en el país.

El sacar a los jueces de los tribunales para convertirlos en actores políticos, enmascara la verdadera responsabilidad social que tienen.

Lo inedito y dificil del proceso de elección, es justificacion para que las estructuras institucionales apoyen a los votantes, para decirles como, pero tambien por quien deberan de hacerlo.

La falta de garantias o recursos para inconformarse con el resultado, rompe de tajo con la ciudadanizacion que se habia alcanzado con los procesos electorales.

Sin embargo, para los abogados nos queda claro que es derecho positivo, es lo vigente y es lo que hay, y el no ejercer nuestro derecho a votar, aun en estas circunstancias, deja en manos de quienes temporalmente están al frente de las instituciones, el valor más alto de una sociedad, como es la impartición de justicia.

Aquí en Chihuahua, para el fuero común, no habrá más elecciones judiciales en el 2027 como en otras partes del pais, tendran que pasar 8 años para que los juzgadores electos hoy, nuevamente salgan a buscar refrendar su cargo y convencer a la ciudadanía de que su labor ha sido buena, aunque sin duda habrá más competencia para demostrar quien ha sido el menos malo.

Lo que debemos tener claro, es que la responsabilidad de mantener la columna vertebral del Poder Judicial en Chihuahua, eligiendo a quienes cuentan con la experiencia, capacidad demostrada, conocimientos suficientes, asi como el valor para tomar decisiones importantes, es, sin duda lo que nos permitirá mantener en pie, la estructura judicial, dejando los cimientos para que no se colapse gradualmente.

En cada hogar de nuestro estado, donde viva un abogado, se debe tener la seguridad de que sus integrantes con derecho a voto, participaran en el proceso porque de eso depende el que lleguen quienes aseguren la viabilidad del sistema de justicia, de que nuestra profesión seguirá siendo la que mantenga vigentes los derechos de todos los justiciables y tambien, el que no le dejemos solo al Estado, la gran responsabilidad de mejorar la calidad de justicia que recibiremos.

Ojala y los gobernantes pudieran advertir el grave riesgo que implica el dejarles el espacio libre a personajes que poco o nada pueden aportar para elevar la calidad de justicia que se imparte; es cierto, cuando llegaron muchos de los que se encuentran trabajando como juzgadores, carecían de experiencia suficiente y tuvieron que echar a perder para poder mejorar cada vez; este proceso de acierto y error, se estima puede durar 10 años, tiempo en el cual, se les va a corregir muchas planas, por parte de los juzgadores federales, aunque por la carga extraordinaria que tienen de trabajo, difícil, muy difícilmente podrán mantener la calidad de su justicia.

En un principio de la reforma, cuando se abrieron las convocatorias para los aspirantes a juzgadores, la afluencia era mínima, por lo que los titulares de los poderes, optaron por invitar a quienes tenían el perfil adecuado; es decir, contaban con una licenciatura en derecho, para que se inscribirán y luego de generar motivación para que se inscribieran otros diversos con mucho mejor perfil, podrán optar por regresar a sus espacios de trabajo.

Lo malo de esto, es que verdaderamente se creyeron que la carrera judicial es sencilla y que es un trabajo de disciplina como la tenían; es decir relajada y con horarios sin retorno, pero se les pasó por alto que la judicatura, es la actividad más dura en cuanto a horarios, porque no hay tiempo para hacer más cosas que el resolver los conflictos que se presentan diariamente.

Habrá muchas cosas que podemos hacer posteriormente, como formas de reclamo y aun de protesta por los resultados, pero lo que no podemos soslayar, es la responsabilidad primaria que tenemos que cumplir, como es la de participar con nuestro voto, porque primero es votar y después, continuar trabajando….

Lic. Ernesto Avilés Mercado