En un Juego 7 digno de película, Los Dodgers conquistaron por segundo año consecutivo la Serie Mundial, venciendo 5-4 a los Toronto Blue Jays en 11 entradas, la hazaña llega 25 años después de que algún equipo lograra repetir campeonato.
El héroe de la noche fue Will Smith, quien conectó un jonrón solitario en la parte alta del inning 11 ante Shane Bieber, mandando la pelota directo al bullpen canadiense y dándole a los angelinos su primera ventaja del encuentro.
El dramatismo había comenzado antes, cuando Miguel Rojas empató el marcador con un cuadrangular en la novena, manteniendo viva la esperanza de los campeones, los Dodgers vinieron de atrás tras estar abajo 3-0 y luego 4-2, mostrando la misma garra que los llevó al título el año anterior.
El japonés Yoshinobu Yamamoto, quien había lanzado 96 pitcheos en el Juego 6, volvió al montículo para sellar la remontada, el derecho trabajó 2 ⅔ entradas en relevo, escapando de un atasco con las bases llenas en la novena y apuntándose su tercera victoria de la serie.
En la entrada 11, Vladimir Guerrero Jr. abrió con un doble y fue llevado a tercera, pero una brillante doble matanza iniciada por Mookie Betts, ahora como campocorto, terminó sellando el campeonato.
Con este triunfo, los Dodgers suman su noveno título de Serie Mundial y el tercero en seis años, consolidando su lugar como la gran dinastía del béisbol en la década de 2020.
El mánager Dave Roberts, al frente del equipo desde 2016, consigue su segundo anillo consecutivo y se afianza como uno de los estrategas más exitosos de la era moderna.
Los Dodgers se convierten además en el primer equipo en repetir campeonato desde los Yankees de 1998-2000 y el primero de la Liga Nacional en hacerlo desde los Reds de 1975-76.








