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martes, marzo 17, 2026
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Los Lebarón ligados a la secta NXIVM de Raniere, y al Chapo

SERGIO ARMANDO López-Castillo

Los LeBarón se hicieron mayormente conocidos, luego del secuestro de uno de sus miembros el 2 de mayo de 2009. Medios mexicanos comenzaron a colocar el nombre LeBarón, tras el secuestro del joven de 17 años de edad, Erick.

Y la familia entonces se negó a pagar el rescate que ascendía a 1 millón de dólares. Además, la comunidad completa y liderada por Benjamín LeBarón (hermano del secuestrado), se manifestó abiertamente contra la llamada “lucha contra el crimen organizado”, que declaró en esas fechas, el ex presidente Felipe Calderón.

El 10 de mayo del mismo año, Erick fue liberado por sus captores y sin pago alguno.

Sin embargo, poco tiempo después, el 7 de julio, Benjamín LeBarón y su cuñado, Luis Widmar, fueron levantados y ejecutados por miembros del crimen organizado.

Tras el incidente del plagio, algunos integrantes de la familia se convirtieron en personas públicas, como Julián LeBarón, quien es actual activista por la paz o Alex LeBarón, quien fue elegido diputado al Congreso de Chiapas y diputado federal de 2015 a 2018.

Julián se convirtió en activista derivado del asesinato de su hermano Benjamín y se integró al Movimiento por la Paz la Justicia y Dignidad, acompañando a Javier Sicilia (ambos recorrieron todo el país en épocas de Calderón).

La colonia LeBarón es considerada una comunidad estadounidense, ya que todos sus miembros hablan inglés y son parte fundamental de la economía en la región noreste de Chihuahua.

Esta familia sufrió un duro golpe el pasado 4 de noviembre, cuando miembros del crimen asesinaron a balazos a tres mujeres y seis niños cuando viajaban en caravana en los límites entre Chihuahua y Sonora.

Tres camionetas con 17 personas a bordo salieron de la comunidad de La Mora, en Sonora.

La agresión a balazos fue contra tres mujeres y 14 menores, de los cuales fallecieron las tres mamás y seis menores. Los otros siete niños resultados con lesiones y fueron trasladados a Estados Unidos, salvo una bebé, quien fue encontrada con vida y sin heridas.

La aparición de Keith Raniere en México involucró a algunos de los políticos y empresarios más destacados del país. Los hijos del ex presidente Carlos Salinas de Gortari y Rosa Laura Junco, cuya familia posee uno de los grupos de periódicos más influyentes del país, son algunas de las personas que convivieron de cerca con el líder de la secta sexual Nxivm. A ellos se suma la familia LeBarón, quienes incluso aparecieron en el documental de Raniere “Encender el Corazón”.

El filme fue uno de los últimos proyectos de Raniere en México. Dirigida por el cineasta sudafricano Mark Vicente, se desarrolla en territorio azteca en el marco de la guerra contra el narcotráfico. El documental está centrado en la historia de los hermanos LeBarón, quienes aparecen como víctimas de la violencia que azota la nación.

La película muestra a Raniere asesorando a Julian LeBarón, cuyo hermano, Benjamin, había sido brutalmente secuestrado en su casa y asesinado a las afueras de su comunidad mormona en el norte de México en 2009, después de haberse negado a pagar el rescate por el secuestro de otro de sus hermanos.

Raniere tomó de ejemplo la historia de esta familia para sugerir que el camino en México ante los altos índices de violencia es la resistencia pacífica, algo como lo que hizo la familia mormona, que en vez de pagar el rescate inició una serie de manifestaciones para exigir el fin de la violencia.

LeBarón fue usado como ejemplo de una supuesta revolución pacífica, rechazando participar en actividades ilegales, aceptar extorsiones y no ceder ante las extorsiones. Raniere sugiere a los LeBarón que recuperen el hogar que les fue arrebatado y poner fin a la violencia, “extinguirla; quitarle el aire”. Mientras que los hermanos se mantenían en la postura de no pagar por un secuestro.

Fue así como la familia mormona se vio involucrada con el líder de la secta sexual, aunque posteriormente Julian LeBarón se arrepintió. Y es que en mayo de 2019 este miembro de la familia le dijo a la revista Slate que él nunca aceptó que la película fuera utilizada como herramienta de reclutamiento de ningún tipo.

El propio director de la película, Mark Vicente, le dijo al medio que la cinta originalmente estaba destinada a sugerir una salida a la espiral de violencia del país. En cambio, se convirtió en un video de reclutamiento para Nxivm.

Hace apenas un par de días, este polémico clan sufrió un embate más en su larga cauda de incidencias, con la detención de cinco de sus miembros y líderes, por portación de armas de grueso calibre.

Uno de sus jefes de familia (LeBarón), señaló como responsables de esas detenciones, a la colusión de la policía local de Nuevo Casas Grandes y Galeana, con el grupo o brazo armado del Cártel de Juárez (La Línea), pero no mencionó que se presume que, tantos los ataques en la más reciente masacre de sus miembros, hace apenas unos cuantos años, como en el resto de sus conflictos, estarían relacionados con sus ligas con otro grupo delincuencial del Cártel de Sinaloa.