Luz Estela “Lucha” Castro
Con un pie adentro del Poder Judicial… a ver quién nos saca
Esta elección fue inédita. Por primera vez, la ciudadanía irrumpió masivamente en ese edificio blindado que había sido el Poder Judicial. Otrora inaccesible, opaco, silencioso y con sus puertas cerradas de par en par. Esta vez, no se pidió permiso. Se empujó, se cuestionó, se miró con lupa. Y como se dice en el barrio: ya con un pie adentro… a ver quién nos saca.
Derribar la puerta no fue fácil. Hubo quienes dudaron, quienes dijeron que no valía la pena, que eso era cosa de abogados. Pero 13 millones de personas no se quedaron esperando. Se lanzaron a decidir sobre un poder que nos atraviesa la vida: el que juzga, el que absuelve, el que vende sentencias al mejor postor, el que libera violadores, narcos, feminicidas, protege a delincuentes de cuello blanco, el que calla o da la razón.
Como dijo una mujer al salir de la casilla donde emitió su voto : “Fue como tener a tu primer hijo, una se siente perdida, no sabe ni por dónde, pero al tercero ya le agarras la onda.” Así fue este parto democrático: con miedo, con dudas, pero también con coraje, con orgullo y con esa intuición profunda que tenemos muchas mujeres: de que esto, aunque cueste, es nuestro derecho.
Y sí, 13 millones salieron a votar. Y no, no fue una elección entre “puros de Morena”. La mitad de las candidaturas no pertenecían ni a Morena ni a sus aliados, y además fueron propuestas por los tres poderes de la Unión en un ejercicio público sin precedentes. Así que ni me salgan con que fue una simulación.
Aquí la que se apendejó fue la oposición: en lugar de participar, de proponer perfiles, de invitar a la gente, prefirió decir “no vayan” y luego llorar desde el sillón.
El resultado no solo es un mapa de votos. Es una fotografía del momento en que la ciudadanía se apropió del poder más hermético del país. Ya no bastan las togas ni los expedientes secretos. Ahora queremos saber quiénes son, qué piensan, a quién han protegido y qué justicia representan.
Y eso hay que celebrarlo.
Porque algo cambió.
Por primera vez en la historia de México se habló en serio del Poder Judicial. Lo discutieron vecinos/as , colegas, organizaciones, movimientos. Se ventiló lo que siempre había operado en la sombra. Ahora los jueces tienen rostro, biografía y vigilancia.
Lamentablemente en Chihuahua la Alianza PANPRIAN PT más MORENA de Cruz Perez Cuéllar impulsaron a Rubén Aguilar que tal vez sea el próximo Presidente del Tribunal en Chihuahua.
¿Servirá de algo?
Dependerá de tod@s
Pero una cosa es segura: la puerta ya se abrió. Y no vamos a salir, hasta me puse a cantar “ la puerta negra,,cerrada con tres candados…








