Colaboración de Juan de Dios Olivas
Seguramente para el gobierno de Estados Unidos los policías municipales del gobierno de Cruz Pérez Cuéllar, que evidentemente trabajan para La Maña, también son considerados narcoterroristas o politerroristas y de que los hay, los hay. Así quedó demostrado en la ejecución de los dos agentes preventivos y del líder criminal Ulises Nache Trujillo, el Delta 1 a quien convenientemente ahora quieren ubicar dentro de La Línea y en el túnel pollero que antes dijeron que era de La Empresa. No se diga del Monster, implicado y detenido por la masacre de Bavispe.
Los mismos agentes preventivos que han traicionado el uniforme y a los juarenses, se evidencian solitos y se han metido de lleno a la narcocultura y, en ese contexto, Adalid López, el cantante sinaloense que hace apología de Ulises Nache y alaba su carrera criminal, también le tiene corridos a los policías municipales, incluyendo directivos como Sergio Reyes Rivas, que la hace de jefe de escoltas del secretario de Seguridad Pública César Omar Muñoz y quien se mandó hacer la canción denominada El Equipo del Señor.
Pero eso no es lo grave; en Juárez, donde cada año asesinan a más de 1200 personas, parece que se está viviendo lo que en Tabasco con La Barredora o lo que en los años más violentos se vivió con Genaro García Luna y la Policía Federal que intervino en la guerra al narco, pero para eliminar a los rivales del cartel de Sinaloa. Aquí los preventivos evidenciados también eran soldados de las filas de La Empresa y la Línea e incluso del cartel que lideró Caro Quintero, al que perteneció el Monster y quién sabe cuántos agentes más que ha de haber reclutado para seguir sirviendo de sicario a los grupos criminales.
Por lo pronto, otro baño de agua fría para el alcalde Cruz Pérez Cuéllar, que aseguró ayer que iba a haber consecuencias graves por el caso de Delta 1; se dio este martes. Y sí, sí habrá más consecuencias graves y no porque el presidente municipal tome decisiones para limpiar la corporación y renueve los mandos, sino porque el gobierno de Estados Unidos está al tanto de lo que pasa en la frontera y volvió a incluirla en su alerta de viajes, pero ya con una nueva variante: la del narcoterrorismo.
El Departamento de Estado que dirige Marco Rubio, el de la famosa lista donde está Pérez Cuéllar, dice a sus ciudadanos que deseen visitar México, que aquí es un país donde “se cometen numerosos delitos violentos, como homicidios, secuestros, robos de vehículos y robos” y que “existe el riesgo de violencia terrorista, incluyendo atentados y otras actividades” e incluye a Chihuahua en el semáforo naranja, casi rojo, para que reconsideren sus viajes. Eso explica la cara con ojeras y diarrea de tres días del mismo alcalde.








