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Aparicio generó una crisis diplomática con Guatemala por la irrupción el pasado 8 de junio de uno de sus comandos policiacos en territorio guatemalteco donde abatió a 4 presuntos narcotraficantes, entre ellos el líder del cártel de Chiapas-Guatemala, Baldemar Calderón Carrillo, Don Balde, integrante también del Cartel de Jalisco Nueva Generación.
Quizás abrió la caja de pandora y viene una guerra cruente en la frontera sur, quizás sólo era un encargo para eliminar competencias, todo puede ser.
Lo que sim es que Aparicio es quien está a cargo de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP), un grupo elite de seguridad que opera en esa entidad con unos 700 elementos, que tiene el objetivo de combatir al crimen organizado que domina la frontera con actividades de narcotráfico, trata de personas y tráfico de migrantes, al menos oficialmente.
La irrupción generó el reclamó de Guatemala a México y las disculpas de Claudia Sheinbaum que dijo que era algo que no debio suceder, y claro está, habrá una investigación para calmar las aguas.








