Colaboración de Juan de Dios Olivas
Luego de la campaña crucista que lo pone como el villano del pueblo porque su tesorero municipal no pagó los impuestos, el exalcalde de Ciudad Juárez, Armando Cabada Alvídrez, actual diputado federal pluri por Morena, reapareció ayer en redes sociales y sin abordar ese tema, le recordó a sus adversarios que en política nadie está muerto y menos si se es integrante de la familia propietaria del considerado principal canal de televisión en el estado de Chihuahua que también tiene presencia en otra entidad.
Cabada difundió una foto con la secretaria de Bienestar Ariadna Montiel, quien lidera una corriente política importante al interior de Morena en el país y una de las tres principales fuerzas políticas en el estado de Chihuahua, quizás la que tiene mayor estructura operativa y que recientemente se alejó del alcalde Cruz Pérez Cuéllar luego de que éste le jugó chueco con los acordeones en la elección judicial.
Por el mensaje que anexó, vendrá una alianza sin duda. No sólo en programas de bienestar, sino podría ser hasta por la gubernatura con que el exalcalde de Juárez sigue teniendo en la mira y claro, también Montiel. Ambos harían el duo político para dar la batalla.
“Anoche sostuve una reunión con nuestra secretaria de Bienestar y les comparto que vienen proyectos muy interesantes para ciudad Juárez”, dijo.
No se sabe si fue amenaza o fue una buena noticia, pero de que es un aviso de que regresa a la escena política en el estado, lo es. Estaba ausente concentrado en la ciudad de México donde cambió hasta su físico, quizás con la banda gastrica, quizás con otras intervenciones médicas, pero su apariencia ya no es la misma y de acuerdo con personas de su entorno, esta cambiando para subir al escenario en el 2027.
Sin duda en eso también pensaban sus adversarios crucistas que pagaron esta semana millones de pesos en recursos públicos en redes sociales para usarlo de cortina de humo frente a las pocas o nulas obras que en el primer año de su segunda administración tiene Cruz Pérez Cuéllar. Dejaron hasta en el olvido que el gobierno es pasajero, pero los agravios algunos los guardan en los archiveros y los sacan en las coyunturas.
Por cierto, algunos de los cabadistas celebran también el informe de la banda Cañaveral que es un resumen de 4 años en los que también las denuncias por corrupción estuvieron a la orden del día; la voracidad con la ciudadanía fue la marca de la casa y se mostró con el engomado ecológico; la ciudad sucia con basureros clandestinos hasta cerca de la Presidencia Municipal: y la Policía Municipal siendo parte de La Maña y un largo etcetera que empezó una modesta residencia en El Campeste. Con todo eso, Parece que Cabada sólo cometió travesuras en el kinder y en el imaginario popular, es un santo y sin duda, también político.








