
Raúl Gómez Franco
¿Por qué es tan atractivo y ha ido tomando renombre (incluso internacional) el río Piedras Verdes?
No es un afluente de gran importancia dentro del contexto hidrológico estatal y tampoco es un raudal extenso. Sólo fluye por el municipio de Casas Grandes, al noroeste del estado, donde se une con el Palanganas para formar el río Casas Grandes.
Sin embargo, Piedras Verdes tiene una peculiaridad que lo hace irresistible y que atrae cada vez más personas a visitarlo: es de los pocos lugares en México donde crecen árboles de maple (sí, el árbol nacional de Canadá).
Cada otoño, sus riberas se convierten en un espectáculo de amarillos, ocres, naranjas, rojos, rosas, cuando las hojas de los árboles cambian de color antes de caer.
Y aun cuando pudiera parecer que sólo en esta temporada es atractivo visitarlo, en realidad Piedras Verdes es hechizante durante todo el año porque el cañón que su caudal ha labrado a lo largo de miles y miles de años, es una fascinante maravilla natural.
Piedras Verdes, además, fue asiento de la cultura Paquimé y visitado por los apaches, por lo que a lo largo del río se pueden observar vestigios, petrograbados y algunas pinturas, así como las ruinas de un asentamiento donde abundan las lascas que quedaban cuando trabajaban la piedra para fabricar puntas de lanzas y otros utensilios.
Para conocer Piedras Verdes en la mayor parte de su extensión y recorrerlo a través de su cañón con sus impresionantes vistas, no hay como la travesía de tres días que desde hace más de diez años organiza Elias Ramos, el dinámico guía y promotor nativo de Nuevo Casas Grandes, que recorre el río varias veces al año con diversos grupos del país y del extranjero, apoyado en un equipo de guías que conocen muy bien la región y su historia.
Este fin de semana largo que acaba de pasar, un grupo de 50 personas de todas las edades y de diversas partes del estado y del vecino país, nos lanzamos con Elías y otros cinco guías a recorrer el maravilloso Piedras Verdes. Hay que hacer la acotación de que para esta expedición se requiere algo de condición física, porque son tres días en los que se tienen que caminar 55 kilómetros, bordeando y cruzando el río (que por estos días sus aguas no llegan más arriba de las rodillas aunque hay zonas de pozas más profundas que sólo se rodean, o en verano son albercas naturales). En esos tres días estimé que cruzamos el caudal más de 60 veces, por lo que hay que caminar con los tenis (o botas), calcetas y pies mojados.
El primer día (sábado) partimos del pueblito conocido como El Willy, de donde recorrimos solo 12 kilómetros entre maples, álamos, alisos y otras variedades de árboles, en un trayecto multicolor hasta llegar a un cañoncito repleto de maples, que ascendimos para armar nuestro primer campamento (son dos las noches que dormimos en carpas con sleepings, arrullados por el ulular del viento entre los árboles). En cada campamento hay preparación como para ocho fogatas por lo que las noches con grupos numerosos se vuelven espectáculos con luces ígneas y hasta bohemias.
El domingo, nuestro segundo día, recorrimos 22.5 kilómetros que se disfrutan por el espléndido paisaje que nos rodea a cada paso, además de que observamos varios petrograbados y pinturas hechas por los antiguos habitantes de la zona.
Ese día a las 2:30 de la tarde, los del grupo puntero arribamos a un sitio majestuoso a la orilla del río, repleto de gigantescos álamos y con pasto seco por el otoño. Ahí fue nuestro segundo campamento. Conforme los grupos iban llegando (de acuerdo con la condición física que trae cada persona), el lugar se fue poblando de vida, de ruidos, de fogatas, de olores de comidas recién preparadas. Al caer la noche algunos se retiraron a sus carpas a descansar. Otros, en torno a una gran fogata armaron una agradable bohemia donde destacaron las voces de la juarense Ana Juárez y del propio Elías Ramos. Toda la noche hasta el amanecer escuchamos el sonido de los álamos movidos por el fuerte viento.
A las 5:45 de la mañana (5 minutos antes de que sonara la alarma de mi celular) me despertó el peculiar glugluteo de unos guajolotes. Yo pensé que era alguien del grupo imitando su sonido para levantar a la gente pero Adrián Díaz, nuestro guía, me sacó del error. En la zona de Piedras Verdes hay mucho cócono silvestre y nuestro grupo pudo ver a unos 50 metros de distancia una numerosa bandada que subía rápidamente un cerro. También nos topamos con un enorme venado cola blanca y con una manada de pecaríes. En una parte del recorrido, Adrián nos señaló un excremento fresco en el suelo y varias huellas. Nos dijo que eran de oso. Detectó y nos mostró asimismo huellas de puma cerca del agua.
Después de un frugal desayuno iniciamos nuestra tercera y última jornada para senderear otros 20 kilómetros siguiendo el río. Saliendo del campamento subimos un cerrito que en su parte superior estaba aplanado. Ahí estuvo un asentamiento indígena y Adrián nos mostró numerosas lascas de piedra esparcidas por el suelo. Alrededor de las 2 de la tarde llegamos, por fin, a nuestro destino: un punto en las afueras de Colonia Juárez donde nos esperaba parte del equipo de Elías con una deliciosa discada. Los caminantes fueron llegando poco a poco, algunos con las huellas del cansancio más visibles que otros, pero todos satisfechos después de haber recorrido 55 kilómetros. Unos camiones nos trasladaron hasta el centro de Nuevo Casas Grandes para finalizar nuestra aventura.
Yo fui a Piedras Verdes en esta ocasión con dos objetivos: el primero, disfrutar de un paisaje de ensueño. El segundo: poner a prueba mi resistencia física. Los dos fueron conseguidos con creces. A propósito me fui los tres días con el grupito puntero para calarme. Y me fue muy bien. Regresé a Chihuahua enterito, sin ninguna dolencia y con mis rodillas al cien, después de haber caminado 55 kilómetros con pies y tenis mojados.
Gracias a Elías y a todo su equipo por esta experiencia única. Ya estoy anotado para el próximo año, si es que aún ando por esta dimensión.
Toda persona con algo de condición física debería participar al menos una vez en su vida de esta vivencia. Entren al link http://www.expedicionespaquime.com para conseguir información








